Casa en el bosque/ Felipe Ramirez y Nicole Jaquet

 

 

Arquitectos: Felipe Ramirez Ilculese y Nicole Jaquet

Ingeniero – Cálculo: Felipe Ramirez Ilculese

Ubicación: San Bernardino, Paraguay

Área del terreno y construida: 2.532 m2 y 157,55 m2

Año de construcción: 2019

Fotografías: Daniel Ojeda – rdos.photo

En aquel lugar que ha inspirado guaranias, el atrio de la ciudad deja huellas en la memoria. Un imaginario de frondosos eucaliptos, infancia y familia. San Bernandino, un lugar donde se hace poesía.

Pre existencia y Puntos de partida
Una vivienda de tejas coloniales con galería vinculada a la calle, que una vez fue, solo bosque. Antigua vivienda a la que ahora se le añaden 3 lotes conformando uno de mayores dimensiones. El proyecto debía resolver los siguientes puntos:
‐La casa pre existente no tenía una sola abertura o conexión a los lotes anexados, ya que contaba con un muro lindero que servía de divisor respecto al otro; es decir, daba la espalda a aquel lote magnifico lleno de árboles.
‐La necesidad de expansión debido al crecimiento de la familia, que requería un aumento de habitaciones y un espacio intermedio de importantes dimensiones donde realizar actividades festivas que sería el nuevo espacio donde fortalecer vínculos familiares.

La materia reinventada
Para eliminar espacios residuales, se vacía el cuerpo de la antigua construcción, dejando solo la epidermis y las habitaciones; con esta operación la sala triplica su tamaño. Se dibujan líneas quirúrgicas: la de las habitaciones, galería, piscina y quincho que irradian de la propia pre existencia y fugan al bosque.
La línea de la galería es la reinterpretación de la galería pre existente; memoria de la casa como espacio principal de reunión familiar, reorientada hacia el bosque. De día es un espacio que media entre interior y exterior conectado al suelo y las raíces. En la noche funciona como terraza donde nos vinculamos a la copa de los árboles y miramos las estrellas. “A través de la visión, tocamos el sol y las estrellas” Merleau‐Ponty.
La línea de las habitaciones, mediante la técnica del tapial, es construida con tierra apisonada, que alude la idea de paisaje telúrico y configura junto al límite natural de árboles y la galería, el vacío lúdico: el claro del bosque.
Para articular estas transformaciones, se rota el acceso principal, que genera la correcta secuencia de espacios donde se descubre punto a punto fragmentos de una historia, un lugar, una Arquitectura. Este acceso se da a través de una puerta que deja descubrir un árbol, donde lo artificial y natural parecieran haber estado siempre juntos.

Habitar
‘’Nuestra piel localiza la temperatura de los espacios con una precisión certera; la sombra fresca y tonificante debajo de un árbol, o la esfera con una calidez que acaricia un lugar soleado’’. Juhani Pallasmaa
En San Bernardino y en casi todo el territorio paraguayo, los veranos son muy calientes y los inviernos cortos con temperaturas que no bajan los 14°. Para mitigar las altas temperaturas, adoptamos estrategias de diseño que resuelven el equilibrio térmico de forma pasiva entre nuestro cuerpo y el espacio que habitamos.
Las paredes de tierra poseen una elevada inercia térmica, que dilatan el ingreso de calor del exterior y contienen el aire fresco que ingresa a través de pozos provenzales, utilizando la energía geotérmica del suelo de forma natural.
Cuando pensamos en los elementos funcionales de Arquitectura, lo hacemos en dirección al verbo y no los sustantivos. Con esta praxis, las puertas fueron diseñadas mediante la estrategia de doble abertura, donde la puerta es también ventana. Esto permite que en las habitaciones tengamos ventilación cruzada, mitigando el aire caliente que ingresa por radiación, a través de la cubierta; aire que es succionado por efecto chimenea en la abertura generada en torno al árbol de acceso y que se refrigera levemente con el anillo de sombras, para luego ser devuelto a la atmosfera.
Las galerías forman en conjunto un perímetro protegido. La Arquitectura vernácula ha demostrado que la galería es eficiente. Funciona como colchón térmico ante la incidencia directa del sol a las paredes, evitando el ingreso de calor por radiación. No hay una sola abertura vidriada que tenga incidencia directa de rayos solares.

Ars Structoria
¿Es realmente la Arquitectura, así como la conocemos el Arte del Constructor?
Recuerdos de la clase de puentes, el profesor había establecido un concepto interesante que ha marcado nuestra manera de proyectar: ‘’El arte de realizar puentes no está en el resultado, sino en la ejecución, son los encofrados la verdadera obra de arte’’.
El proyecto establece una metodología de diseño experimental: Los elementos constructores coexisten con los construidos, y los resultados son producto de los procesos.
La línea de las habitaciones, es construida con tierra apisonada que es estabilizada con suelo extraído de las excavaciones de los cimientos, de esta manera no solo pareciere emerger del suelo, sino que es el propio suelo. Las paredes de tierra, se construyen y modulan con las dimensiones de los encofrados: 2,44m. x 1,22m. Esto determino el largo, así como el alto del bloque. Si bien son elementos constructores, fueron pensados con un sistema de encofrado trepante de un lado, y de piso a techo por el otro que permitió no solo ser más eficientes en la construcción, sino trascender y adquirir otra cualidad: se libera de su función constructora y pasa a ser elemento construido, se vuelve la puerta de acceso principal. La materia se construye a sí misma.
Los pilares de la galería se realizan en madera encolada laminada de eucalyptus grandis, especie de cultivo en la ciudad. Esta tecnología, de uso casi nulo en el Paraguay, espera fomentar su utilización por el bajo impacto ambiental que produce, mostrando su capacidad como elemento estructural, desmintiendo mitos.
Para sostener la cubierta del quincho utilizamos un diseño experimental a flexión que veníamos ensayando y probando: Una viga compuesta por varias piezas capaz de generar una unión solidaria de las partes trabajando a flexión. Es así que materializamos la viga de sección variable con alma en cruz. Cada viga trabaja por separado a flexión, pero es el elemento central la clave del enlace entre ambas. La cruz, que transmite como par de fuerzas los momentos flectores entre uno y otro, es apoyo y carga de una con respecto a la otra. Con el mínimo de operaciones, enlazamos fragmentos, cambiamos de directriz y conformamos sectores del quincho delimitando áreas, ‘’más por menos’’ Buckminster Fuller.

El enviguetado de la galería es quizás el elemento dominante como transformación del espacio en lugar, un plano perforado desmaterializado cuya sombra se mueve rítmicamente generando tensión hacia el paisaje. Desde el profundo conocimiento de la estática y bajo el comportamiento unidireccional de las cargas, las vigas de arriostramiento constituyen el elemento plástico que cuenta el drama, el de las fuerzas de gravedad.
dos vigas maestras + viguetas + ritmo de vigas de arriostramiento= sinfonía de llenos y vacíos.
‘’La música es el espacio entre las notas’’‐Claude Debussy

El enviguetado lo construimos con cajas huecas de madera fenólica; estas cajas de madera, son elementos constructores de la pérgola de hormigón, que una vez fraguado son desmontados y lejos de ser desechados son reutilizados para conformar la pérgola de madera del quincho, adquiriendo la cualidad de elemento construido. Las manchas de hormigón en la madera, son las cicatrices que narran lo que alguna vez fue, su historia, la de la construcción. Esta idea de elementos constructores como materia y objeto de estudio, representa la premisa de nuestro quehacer como arquitectos, somos artesanos de la construcción: ‘’Un material que construye algo bello no puede ser residuo, porque la idea de lo bello quedo impregnado en él’’‐Los autores.

El enviguetado resuena con otro elemento singular y dominante de la escenografía del espacio: la escalera; que junto al enviguetado, conforman ambos los limites metafóricos de proyecto. Es claro que es un elemento de transición, pero este adquiere poder narrativo porque es el nexo de dos situaciones bien diferenciadas: el espacio de sombras de la galería y el espacio de luz de la terraza; el claroscuro.
La escalera, así como todo elemento del proyecto, dialoga con la construcción, está construida con puntales de madera. Estos elementos son enlazados con uniones machimbradas, cola y bulones. Lo que la diferencia de los métodos convencionales es que no tiene un alma central, sino que se van encastrando una a una con cola. Se puede observar como cada pieza cambia de ángulo hasta llegar a la cúspide y conforman entre todas, una totalidad. La madera es sometida a distintos esfuerzos que muestran su capacidad estructural conforme su función: flexión, cortante, compresión y tracción. Sentimos la tensión generada por la gravedad al estar totalmente colgada en los extremos por un anillo metálico. Así como un árbol se sostiene de abajo para arriba, los puntales se sostienen de arriba para abajo, discurso dialéctico entre lo natural y artificial. Cada unión es pensada, y es el encuentro cuidadoso entre una pieza y otra, lo que convierte a un simple puntal de madera en una pieza de Arquitectura.

La Sombra
‘’Querida sombra, tu sabes que me gusta la sombra como la luz. Para que haya belleza en el rostro, claridad en la palabra, bondad y firmeza en el carácter, la sombra es necesaria como la luz. No son enemigas; antes bien, se dan la mano amistosamente, y cuando la luz desaparece, la sombra va detrás de ella.’’ El viajero y su sombra‐ Friedrich Nietzsche.
Si para Campo Baeza es la luz el material más hermoso con el que trabajamos los Arquitectos, para nosotros lo es también la sombra.
Habitar la galería, es participar de una serie de sensaciones plásticas fuertemente vinculadas al lugar a través de la sombra. La manera en que se nos presentan los pilares, elementos de fuerte código sintáctico por su verticalidad, repetición y materialidad. La escalera singular de madera en constante tensión con áreas de sombra y luz, con líneas verticales que desaparecen en el cielo. El plano de la cubierta que no solo protege, sino que permite una conexión directa a lo natural, corrientes de aire, temperatura, nuestro cuerpo como centro de experiencias, aquellas que nos hace participes de la teatralidad de ese espacio: La desmaterialización del plano superior que abstrae la esencia de habitar el bosque y un plano inferior utilizado como tapiz, donde a veces dibujamos sombras, a veces luz y por sobre todo y en ciertas horas, un juego magnifico de luces y sombras.
“Lo bello no es una sustancia en sí sino tan sólo un dibujo de sombras, un juego de claroscuros producido por yuxtaposición de diferentes sustancias… de igual manera la belleza pierde su existencia si se le suprimen los efectos de la sombra” El elogio de la sombra‐Junichiro Tanizaki
Es la sombra la que otorga aquella atmosfera, la abstracción del bosque. La Arquitectura desaparece, La Arquitectura es el Bosque.

 

 

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