Oficina Nordeste/Minimo Común Arquitectura

Oficina Nordeste

Arquotectos: Mínimo Común Arquitectura

Colaboradores: Osvaldo Aguilera, Juan Salvaré, Martin Lotero.

Ubicación: Mariano Roque Alonso, Paraguay

Año: 2018

Area: 162 m2

Fotografías: Federico Cairoli.

En la ciudad de Mariano Roque Alonso, en las inmediaciones de Asunción, Paraguay, Mínimo Común Arquitectura completó un edificio de oficinas en el que el juego y el desafío de la gravedad se combinan en la experimentación en el uso de ladrillos. El edificio está rodeado de superficies que varían su diseño y que colaboran para definir la disposición estructural del edificio, creando un juego de sombras y luces en las fachadas.

El edificio ocupa un lote alargado que se adapta a un tejido urbano de densidad media, revelando una fachada única a la calle. Los árboles que preexistían en el proyecto han sido mantenidos e incorporados por el nuevo edificio, con la excepción del árbol en el frente de la calle. De hecho, el edificio retrocede con respecto al límite de la propiedad, y recibe al visitante a través de una primera superficie de ladrillo, una pantalla con una estructura con elementos verticales y horizontales, llena de planos inclinados.

Los 162 metros cuadrados de área de construcción se dividen entre una empresa que se dedica a la agricultura y la ganadería, y un espacio de coworking. El techo está inclinado y reserva la parte rebajada al entorno compartido de doble altura, que se eleva en los dos pisos de las oficinas. La posición y el ancho de las aberturas permiten una iluminación y ventilación efectivas en todo el edificio.

Desde los dos pisos del primer edificio, acceso a la parte posterior, que contiene un segundo volumen utilizado como espacio de trabajo. El paso de este pabellón es un metro más bajo que el nivel de la carretera, mientras que el jardín del techo se encuentra en un nivel intermedio, entre los dos pisos del edificio que dan a la calle. En la parte inferior del lote también hay un quincho, una estructura ampliamente utilizada en América del Sur que normalmente se usa para momentos de convivencia, para la preparación y el consumo de comidas.

Sede Puma Energy/ Ruiz-Pardo y Nebreda

Sede Puma Energy

Arquitectos: Marcelo Ruiz-Pardo y Sonia Nebreda

Colaboradores: Arturo Alberquilla, Javier E. Lecumberri, Loreto Moreno y Alejandra M. de la Riva.

Año: 2016

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Jesús Granda

Elevado del suelo

La sede de Puma Energy Paraguay se ubica sobre la Av. España, una de las principales arterias de la ciudad con alta intensidad de tráfico y en plena transformación. En este entorno, edificios de dos y tres alturas se entremezclan con la vegetación así como con postes eléctricos, vallas publicitarias y cables. La sede corporativa se ubica en una parcela en esquina lo que le otorga una gran visibilidad y contacto con el tránsito urbano. Aprovechando esta situación, el edificio se eleva del suelo sobre cuatro pilares de hormigón liberando la planta baja, lo que permite una conexión directa entre la ciudad y el edificio. Los espacios de trabajo se concentran en un volumen elevado, rodeado de vegetación y aislado del bullicio de la calle.

Vocación pública

El proyecto tiene una clara vocación urbana. La planta baja se plantea como un espacio flexible y sin un programa determinado, siempre cubierto por la gran losa del volumen superior. El espacio delimitado por los cuatro apoyos dispone de un cerramiento compuesto por una serie de puertas concatenadas que permiten modular la relación entre el vestíbulo y la calle,  determinando así un límite variable que se adapta a distintos requerimientos programáticos. Actúa como un espacio en el que el interior y el exterior se confunden así como su carácter público y privado. Además, el pavimento adoquinado exterior se continúa en el interior del edificio introduciendo la calle en el vestíbulo.

Compacto y flexible

El volumen de oficinas se sostiene únicamente por cuatro apoyos para favorecer no solo la generación de una planta baja libre, sino también espacios de oficina completamente diáfanos y sin obstáculos estructurales. Se favorece así la percepción de amplitud y flexibilidad para posibles modificaciones de distribución en el futuro. La estructura horizontal se materializa en losas postesadas bidireccionales, evitando soluciones de gran canto y permitiendo una gran compacidad del volumen en sección. Se produce una optimización del canto de las losas postesadas bidireccionales a partir de la ubicación interior de los pilares, lo que  genera un voladizo en todo el perímetro a modo de gran umbral de acceso público ya que desde un punto de vista estructural esta localización compensa los grandes vanos interiores.

El volumen elevado de oficinas consta de dos plantas. La primera tiene un carácter más público y dedicado a la relación con clientes. El nivel superior es una planta libre de oficina abierta en relación directa con la vegetación circundante.

Percepción vibrante

El edificio se encuentra envuelto por una celosía de perfiles verticales de aluminio que, además de tamizar la luz directa del sol, configuran un bloque abstracto a escala urbana. El contorno ligeramente curvo del edificio tensiona la relación con su entorno inmediato, acercándose y alejándose de las construcciones vecinas y de los árboles cercanos. La adición de perfiles verticales dispuestos en las fachadas ligeramente curvas, permite una percepción dinámica y vibrante de la misma desde la calle y desde los vehículos que pasan por ella.

Banco Basa (Ex Banco Amambay) sucursal Las Hortensias/Gabinete de Arquitectura

0B339DFA-BF0B-40A1-9645-309491CD1711Banco Basa (Ex-Banco Amambay) Sucursal Las Hortensias

Arquitectos: Solano Benítez y Gloria Cabral

Año: 2017

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Federico Cairoli ©️

En custodio de su propia actividad, una sede bancaria, principal o secundaria, se configura asumiendo la necesariedad de un gran hermetismo que provoca a razón de su confinamiento, una particular condición del aire que se encierra en su interior. La imposibilidad de practicar ventanas o aberturas en contacto directo con los exteriores, son la razón corriente de su definición, ya que por condicionamiento de seguridad representan potenciales vulnerabilidades.

Esta intervención, en atención a lo precedente, la hemos iniciado desde el proyecto preocupados por producir y certificar nuestra propia calidad de aire -siguiendo los desarrollos de Kamal Meattle-, encomendando a una interna vegetación el filtrado y depurado de nuestra propia atmósfera.

Hemos dispuesto el espacio justo y funcional para las actividades promovidas por las personas y por las plantas, acondicionando el sitio para constituir el espacio de uso y el de siembra relacionando en correspondencia la cantidad de flora por persona que garantice la producción del mejor aire …el que corte la transmición de enfermedades, evite alergias, disminuya jaquecas y malestares, y promueva mediante una mejor oxigenación altos rendimientos intelectuales.

El desafío, hacerlo en una construcción existente, en un chalet suburbano de los años 70’s, (reconocible mas que por su peculiar arquitectura, por las particulares hortensias de sus jardines, especie exótica en Paraguay, conurbado a la fecha en coincidencia con la mas alta especulación inmobiliaria).

El 20 % de la superficie en planta del chalet, la hemos destinado al cultivo del aire; para hacerlo, las paredes perimetrales suspenden su llegada a suelo. Adinteladas anexan para dentro el fragmento contiguo del jardín externo que pasa a pertenecer desde ahora al interior.

La casa ya había dejado de serlo, sus funciones habían sido reacondicionadas para distintos tipos sucesivos de comercio, y aunque en la situación presente se distinga como sucursal bancaria, le auguramos a esta obra la mas larga permanencia, entendiendo que por razones de sustentabilidad, el planeta ya ha tributado la demanda energética exigida para construirla.

La arquitectura no puede ignorar estos supuestos; somos las personas las que por sobre las costumbres tenemos el imperativo de adaptarnos, los pocos cambios efectuados en su actualización, disponen del material de demolición –obtenido de la oradación del perímetro para la incorporación del área de siembra como ejemplo– , como operativo de todos los cambios.

Así las nuevas edificaciones, encontrarán en cascotes y despojos, el material de manufactoría que innovando en protocolos, genera nuevas alternativas a la manera de construir vigente en el medio.

Esta nueva sede, sin renunciar al representar, se impone el pensar en compromiso. Estas ideas se extienden a la definición de todo lo accesorio, suelo, luces, aberturas, mobiliario y hasta cerrojos.

La obra impone austeridad y con ella la creatividad para resolver los idénticos problemas cotidianos de una manera aportativa, aspirando incluso a rendimientos en extremo económicos, diferenciales y como razón complementaria a los que la disciplina acostumbra.

Un proyecto es antes que nada una conversación y las palabras con las que conversa la arquitectura se escriben con piedras. Todo lo trascendente que con el banco basa hemos conversado, da testimonio esta obra en todas sus palabras, y en su atención les damos las gracias.

Oficinas Bauen/Bauen

Oficinas Bauen

Arquitecto: Aldo Cristaldo

Año: 2014

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografias: Laura Dos Santos

Construimos un concepto para construir un objeto, que permita reivindicar el entorno y hacer visible lo intrínseco del lugar, destacando siempre el espacio como protagonista de todas nuestras propuestas. Generamos ideas en EQUIPO, nos gusta tener un ambiente familiar que potencie las diferentes capacidades de cada uno para que se refuercen las del equipo.

Pabellon comercial Lemonaid/Sonia Carisimo y Francisco Tomboly

Pabellón comercial Lemonaid

Arquitectos: Sonia Carisimo y Francisco Tomboly

Año: 2010

Ubicación: Asunción, Paraguay

Todo paraguayo alguna vez se ha sentado en una silla cable en la vereda, bajo una sombra donde vecinos, niños y amigos reclamaban el espacio público. Esta costumbre se ha perdido en los últimos anos. Con este proyecto queremos rescatar una identidad, una forma de ser nuestra, una forma de habitar la ciudad.

Existe en el mercado una producción masiva de materiales desechados que se acumulan día a día en nuestro país y el mundo; que no tienen un destino final, un uso secundario o alternativo una vez cumplido con su función esencial, por lo que el proyecto plantea la reutilización eficaz de un material en desuso, en este caso el pallets de madera, con intención de que sea una alternativa posible para el mercado de la construcción paraguaya buscando accesibilidad y economía con un sistema constructivo simple y de fácil manipuleo.

El proyecto es un pabellón comercial para venta de alimentos y jugos naturales que debería ser de fácil montaje, donde se tomo como referente la silla cable, conocida y utilizada tradicionalmente en nuestro país por su comodidad y bajo costo pero sobre todas las cosas por lo que esta representa (sombra, reunión de amigos y vecinos y un terere helado (te frio tradicional paraguayo).

Con un presupuesto ajustado se opto por utilizar como cerramiento/filtro una estructura metálica modular de 2,30 x 2,30 mts unidas entre sí por elementos simples y tejida por el cable (cable plástico reciclado de 3mm.) que permite traslucidez y vibración visual.

Al mismo tiempo esta estructura portante soporta el techo que está hecho de módulos de 3 pallets vinculados con planchuelas y tensores, salvando una luz de 3,60 mts. Colocando sobre los pallets chapa translucida para dejar pasar la luz, actuando así la cubierta como una pérgola. Bajo este único techo se sitúan los servicios, atención al cliente y comedor.

La intención fue crear un espacio intermedio, permeable al viento y que busca identificarse con la forma de habitar del lugar. Una sombra, una pausa para refrescarse.

Sushi Club/Cesar Aquino y Andres Careaga (Casa Cor 2017)

 

Sushi Club

Arquitectos: Cesar Aquino y Andrés Careaga

Ingeniero: Pedro Cataldo

Paisajimo: Laura Oviedo y Up Green

Año: 2017

Fotografias: Mauricio Paiva

Al referirnos a la obra del Sushi Club se nos viene a la mente, la siguiente frase de Tadao Ando, en el cual se sintetiza gran parte de esta reflexión.

Pienso que la arquitectura se torna interesante cuando se muestra este doble carácter; la máxima simplicidad posible y, a la vez, toda la complejidad de que pueda dotársela. -Tadao Ando.

La arquitectura desde periodos anteriores, lucho por encontrar el equilibrio entre estas dos posibilidades de materia;

La materia el cual es dotada desde su propia existencia como a-temporal o su capacidad de trascender en el tiempo.
Y aquella materia que nos remonta un lugar, y nos da pautas de nuestra propia existencia o localidad, y que se vuelve materialidad cuando entendemos su origen y sus limites o capacidad.

Estamos hablando propiamente de la luz, que se convierte en el marcapaso del tiempo y sus observaciones, y también de aquellos elementos materiales provenientes o relativos a la naturaleza, respectivamente.

‘Lo mas importante como arquitectos, es transmitir conceptos’’

Nos decía Cesar Aquino autor de la obra, en conjunto con Andres Careaga y Pedro Cataldo.

El proyecto transmite de una manera sutil, la fuerza de estos elementos, elementos que son autores de su propia obra. La luz, sentida a partir del habitar del cajón de cristal donde se desarrolla el restaurant interior, y una galería perimetral, en cual conforma el borde o espacio exterior del restaurant y se delinean con un limite cuyas propiedades son intermedias, al ser capaz de anular el paso físico pero no el paso visual. Este limite se conforman con viguetas prefabricadas de hormigón en sentido horizontal, trabadas y separadas con tacos de madera que en conjunto crean un entramado de proporción apaisada que acompaña a la panorámica de la visión del espectador.

Se evidencia el espacio como protagonista, un espacio híbrido con limites particulares donde no existe un recorrido impuesto, ni siquiera una tensión al sentido, sino fluidez y versatilidad en el movimiento.

Los dinteles de IPN en su forma pura, colocados estructuralmente en vertical y horizontal forman las guías y son puesta a tierra de todo el sistema tectónico del local.

Vidrios reciclados de obras en demolición hacen de cobertura del espacio central del local, su transparencia y la permeabilidad visual de lo superior; el movimiento de las nubes y los antiguos arboles del lugar hacen de cielo raso para aquellos que se asoman a probar el popular plato de comida japonesa, en el sushi club.