Oficinas LBDM/Equipo de arquitectura

Oficinas LBDM

Autores del proyecto: Viviana Pozzoli, Fernanda Garicoche y Horacio Cherniavsky.

Año: 2018

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías; Leonardo Méndez

Hoy en día es bien sabida la influencia que tiene el ambiente físico en la psicología laboral, no sólo afectando el bienestar de las personas, sino que también a su satisfacción, su rendimiento y su compromiso con el trabajo que desempeña. Lograr dignificar el espacio donde pasamos una buena parte del día, reforzó nuestra necesidad de cuestionarnos cómo el espacio afecta a las personas y nos puso en evidencia la importancia de la Arquitectura como herramienta que nos permite dotar de aptitudes positivas en pos de aumentar nuestra calidad de vida como trabajadores. 

En el proyecto de Oficinas administrativas LBDM buscamos poner en evidencia el entendimiento que adquirimos, por medio de la interacción de los distintos tipos de espacios; cerrados, intermedios, abiertos, con un lenguaje material simple, uso de ladrillos cerámicos, madera y hormigón, pero diverso en el detalle. La interacción de los tipos de espacios creados se disponen en orden a las funciones que en ellos se realizarán. 

Los espacios cerrados, propicios para el desempeño laboral más pesado, logran vincularse con el exterior por medio de aberturas que permiten crear una continuidad espacial a los jardines. Los espacios intermedios (aleros) proveen de la suficiente protección a las oficinas contra el intenso asoleamiento y las lluvias, definiendo a su vez las circulaciones que comunican los distintos espacios, es el lugar de encuentro fortuito que facilita el intercambio e interacción de los trabajadores de manera dinámica. El jardín con las pergolas y bancos, aporta el elemento natural que enriquece la experiencia en el trajinar diario por los corredores, generando además un microclima ideal para lugares tan calurosos como la ciudad de Asunción.

Estudio Ciudad Nueva/Grupo Culata Jovai

Estudio Ciudad Nueva

Autores del proyecto: Sebastián Blanco, Jessica Goldenberg, Miky González Merlo, Emmerick Braun, Mauri Román, Ricardo Zucarelli.

Año: 2016-2017

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Federico Cairoli

“Oír estructura y articular la experiencia y la comprensión del espacio”. (Juhani Pallasmaa – Los ojos de la piel, La arquitectura y los sentidos.)

“Todo espacio funciona como un gran instrumento”. (Peter Zumthor –  Atmósferas.)

Primero construimos el silencio, luego diseñamos como suena la arquitectura.

El oído es el primer sentido que desarrollamos en el útero. Nos brinda información que abarca desde el razonamiento, el conocimiento, la percepción, la memoria, hasta lo afectivo y emocional. El sonido se percibe, no se ve ni se toca. La materia permite su existencia, viaja a través de ella, el sonido no es materia. La arquitectura es un medio de propagación del sonido.

En tiempos del culto a la imagen, lo efímero, la forma por la forma, sobreestimulación visual en medios y redes, resulta atípico concebir arquitectura desde el sonido: ¿Cómo suena un edificio?, ¿Cómo suenan los materiales de construcción?, ¿Cómo influye la forma construída en la sonoridad?, ¿Cómo afecta al oído la acústica de un espacio?

Un estudio de grabación puede definirse como un conjunto de aparatos tecnológicos que registran sonido con fidelidad posible para poder modificarlo y utilizarlo como materia prima de creaciones que incluyan audio (música, cine, publicidad, televisión, documentales).

De esos aparatos tecnológicos (micrófonos, consolas, compresores, cableado, computadores) uno más es la arquitectura, no es solo un contenedor espacial, sino que es parte activa en el registro del audio.

Manuales para construir estudios de grabación nos dan recetas de primer mundo, donde las piezas se consiguen en tiendas tipo “Walmart de audio”. Sin acceso tan directo a esos materiales y tecnologías estandarizadas, recurrimos al entendimiento de las propiedades de cada pieza y trabajamos a partir de las respuestas físicas de estas. Construimos formas y proporciones calculadas acústicamente, aprovechando propiedades de materiales comunes y económicos.

Diseñamos y construimos a partir del concepto “box in a box”, es decir, una caja dentro de otra donde cada una es independiente de la otra.

La primera caja es la construcción preexistente, aprovechando lo espacial y material, muros existentes, su espesor y su masa, reutilizando material de demoliciones realizadas para adecuaciones funcionales.

La segunda caja es la sumatoria de: Pisos flotantes, muros con “formas y texturas acústicas” y cielorrasos de madera. Entre ambas cajas, se disipa y se absorbe el sonido.

La irregularidad de los planos que configuran los espacios permite que las ondas sonoras viajen libres a través de la arquitectura.

La madera que alguna vez fue vida posee la propiedad mística de absorber el sonido, guardarlo en sus moléculas y cargarse de energía creativa. Esa energía concentrada en el espacio se comparte y reabsorbe.

Logramos espacios con una reverberación ideal que puede ser controlada pero que no podría ser generada sin la arquitectura específica.

Convertimos una antigua casa con patio del centro de Asunción en un estudio / albergue, para que el artista pueda trasladarse mentalmente a un lugar de exclusiva paz y libertad creativa.

Oficina Nordeste/Minimo Común Arquitectura

Oficina Nordeste

Arquotectos: Mínimo Común Arquitectura

Colaboradores: Osvaldo Aguilera, Juan Salvaré, Martin Lotero.

Ubicación: Mariano Roque Alonso, Paraguay

Año: 2018

Area: 162 m2

Fotografías: Federico Cairoli.

En la ciudad de Mariano Roque Alonso, en las inmediaciones de Asunción, Paraguay, Mínimo Común Arquitectura completó un edificio de oficinas en el que el juego y el desafío de la gravedad se combinan en la experimentación en el uso de ladrillos. El edificio está rodeado de superficies que varían su diseño y que colaboran para definir la disposición estructural del edificio, creando un juego de sombras y luces en las fachadas.

El edificio ocupa un lote alargado que se adapta a un tejido urbano de densidad media, revelando una fachada única a la calle. Los árboles que preexistían en el proyecto han sido mantenidos e incorporados por el nuevo edificio, con la excepción del árbol en el frente de la calle. De hecho, el edificio retrocede con respecto al límite de la propiedad, y recibe al visitante a través de una primera superficie de ladrillo, una pantalla con una estructura con elementos verticales y horizontales, llena de planos inclinados.

Los 162 metros cuadrados de área de construcción se dividen entre una empresa que se dedica a la agricultura y la ganadería, y un espacio de coworking. El techo está inclinado y reserva la parte rebajada al entorno compartido de doble altura, que se eleva en los dos pisos de las oficinas. La posición y el ancho de las aberturas permiten una iluminación y ventilación efectivas en todo el edificio.

Desde los dos pisos del primer edificio, acceso a la parte posterior, que contiene un segundo volumen utilizado como espacio de trabajo. El paso de este pabellón es un metro más bajo que el nivel de la carretera, mientras que el jardín del techo se encuentra en un nivel intermedio, entre los dos pisos del edificio que dan a la calle. En la parte inferior del lote también hay un quincho, una estructura ampliamente utilizada en América del Sur que normalmente se usa para momentos de convivencia, para la preparación y el consumo de comidas.

Sede Puma Energy/ Ruiz-Pardo y Nebreda

Sede Puma Energy

Arquitectos: Marcelo Ruiz-Pardo y Sonia Nebreda

Colaboradores: Arturo Alberquilla, Javier E. Lecumberri, Loreto Moreno y Alejandra M. de la Riva.

Año: 2016

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Jesús Granda

Elevado del suelo

La sede de Puma Energy Paraguay se ubica sobre la Av. España, una de las principales arterias de la ciudad con alta intensidad de tráfico y en plena transformación. En este entorno, edificios de dos y tres alturas se entremezclan con la vegetación así como con postes eléctricos, vallas publicitarias y cables. La sede corporativa se ubica en una parcela en esquina lo que le otorga una gran visibilidad y contacto con el tránsito urbano. Aprovechando esta situación, el edificio se eleva del suelo sobre cuatro pilares de hormigón liberando la planta baja, lo que permite una conexión directa entre la ciudad y el edificio. Los espacios de trabajo se concentran en un volumen elevado, rodeado de vegetación y aislado del bullicio de la calle.

Vocación pública

El proyecto tiene una clara vocación urbana. La planta baja se plantea como un espacio flexible y sin un programa determinado, siempre cubierto por la gran losa del volumen superior. El espacio delimitado por los cuatro apoyos dispone de un cerramiento compuesto por una serie de puertas concatenadas que permiten modular la relación entre el vestíbulo y la calle,  determinando así un límite variable que se adapta a distintos requerimientos programáticos. Actúa como un espacio en el que el interior y el exterior se confunden así como su carácter público y privado. Además, el pavimento adoquinado exterior se continúa en el interior del edificio introduciendo la calle en el vestíbulo.

Compacto y flexible

El volumen de oficinas se sostiene únicamente por cuatro apoyos para favorecer no solo la generación de una planta baja libre, sino también espacios de oficina completamente diáfanos y sin obstáculos estructurales. Se favorece así la percepción de amplitud y flexibilidad para posibles modificaciones de distribución en el futuro. La estructura horizontal se materializa en losas postesadas bidireccionales, evitando soluciones de gran canto y permitiendo una gran compacidad del volumen en sección. Se produce una optimización del canto de las losas postesadas bidireccionales a partir de la ubicación interior de los pilares, lo que  genera un voladizo en todo el perímetro a modo de gran umbral de acceso público ya que desde un punto de vista estructural esta localización compensa los grandes vanos interiores.

El volumen elevado de oficinas consta de dos plantas. La primera tiene un carácter más público y dedicado a la relación con clientes. El nivel superior es una planta libre de oficina abierta en relación directa con la vegetación circundante.

Percepción vibrante

El edificio se encuentra envuelto por una celosía de perfiles verticales de aluminio que, además de tamizar la luz directa del sol, configuran un bloque abstracto a escala urbana. El contorno ligeramente curvo del edificio tensiona la relación con su entorno inmediato, acercándose y alejándose de las construcciones vecinas y de los árboles cercanos. La adición de perfiles verticales dispuestos en las fachadas ligeramente curvas, permite una percepción dinámica y vibrante de la misma desde la calle y desde los vehículos que pasan por ella.

Banco Basa (Ex Banco Amambay) sucursal Las Hortensias/Gabinete de Arquitectura

0B339DFA-BF0B-40A1-9645-309491CD1711Banco Basa (Ex-Banco Amambay) Sucursal Las Hortensias

Arquitectos: Solano Benítez y Gloria Cabral

Año: 2017

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Federico Cairoli ©️

En custodio de su propia actividad, una sede bancaria, principal o secundaria, se configura asumiendo la necesariedad de un gran hermetismo que provoca a razón de su confinamiento, una particular condición del aire que se encierra en su interior. La imposibilidad de practicar ventanas o aberturas en contacto directo con los exteriores, son la razón corriente de su definición, ya que por condicionamiento de seguridad representan potenciales vulnerabilidades.

Esta intervención, en atención a lo precedente, la hemos iniciado desde el proyecto preocupados por producir y certificar nuestra propia calidad de aire -siguiendo los desarrollos de Kamal Meattle-, encomendando a una interna vegetación el filtrado y depurado de nuestra propia atmósfera.

Hemos dispuesto el espacio justo y funcional para las actividades promovidas por las personas y por las plantas, acondicionando el sitio para constituir el espacio de uso y el de siembra relacionando en correspondencia la cantidad de flora por persona que garantice la producción del mejor aire …el que corte la transmición de enfermedades, evite alergias, disminuya jaquecas y malestares, y promueva mediante una mejor oxigenación altos rendimientos intelectuales.

El desafío, hacerlo en una construcción existente, en un chalet suburbano de los años 70’s, (reconocible mas que por su peculiar arquitectura, por las particulares hortensias de sus jardines, especie exótica en Paraguay, conurbado a la fecha en coincidencia con la mas alta especulación inmobiliaria).

El 20 % de la superficie en planta del chalet, la hemos destinado al cultivo del aire; para hacerlo, las paredes perimetrales suspenden su llegada a suelo. Adinteladas anexan para dentro el fragmento contiguo del jardín externo que pasa a pertenecer desde ahora al interior.

La casa ya había dejado de serlo, sus funciones habían sido reacondicionadas para distintos tipos sucesivos de comercio, y aunque en la situación presente se distinga como sucursal bancaria, le auguramos a esta obra la mas larga permanencia, entendiendo que por razones de sustentabilidad, el planeta ya ha tributado la demanda energética exigida para construirla.

La arquitectura no puede ignorar estos supuestos; somos las personas las que por sobre las costumbres tenemos el imperativo de adaptarnos, los pocos cambios efectuados en su actualización, disponen del material de demolición –obtenido de la oradación del perímetro para la incorporación del área de siembra como ejemplo– , como operativo de todos los cambios.

Así las nuevas edificaciones, encontrarán en cascotes y despojos, el material de manufactoría que innovando en protocolos, genera nuevas alternativas a la manera de construir vigente en el medio.

Esta nueva sede, sin renunciar al representar, se impone el pensar en compromiso. Estas ideas se extienden a la definición de todo lo accesorio, suelo, luces, aberturas, mobiliario y hasta cerrojos.

La obra impone austeridad y con ella la creatividad para resolver los idénticos problemas cotidianos de una manera aportativa, aspirando incluso a rendimientos en extremo económicos, diferenciales y como razón complementaria a los que la disciplina acostumbra.

Un proyecto es antes que nada una conversación y las palabras con las que conversa la arquitectura se escriben con piedras. Todo lo trascendente que con el banco basa hemos conversado, da testimonio esta obra en todas sus palabras, y en su atención les damos las gracias.

Oficinas Bauen/Bauen

Oficinas Bauen

Arquitecto: Aldo Cristaldo

Año: 2014

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografias: Laura Dos Santos

Construimos un concepto para construir un objeto, que permita reivindicar el entorno y hacer visible lo intrínseco del lugar, destacando siempre el espacio como protagonista de todas nuestras propuestas. Generamos ideas en EQUIPO, nos gusta tener un ambiente familiar que potencie las diferentes capacidades de cada uno para que se refuercen las del equipo.