Análisis de la representación gráfica arquitectónica/Rosa Solalinde

Análisis de la representación gráfica arquitectónica.

Trabajo final de grado de Rosa Solalinde

El trabajo de investigación “Análisis de la Representación Arquitectónica” plantea el análisis de los avances en las representaciones gráficas de arquitectura, a través de un compendio de trabajos de distintos años. 

La importancia del trabajo es la generación de una base de datos referente a la evolución del dibujo arquitectónico en el Paraguay. Los avances tecnológicos y las herramientas digitales poseen importancia por las innovaciones en las últimas décadas. Además, se consideran las tendencias actuales y se realiza un análisis de trabajos seleccionados, complementando con una compilación gráfica en los anexos, los cuales incluyen bocetos, planos de anteproyecto, perspectivas, croquis de viajes. 

Debido al constante avance tecnológico en la sociedad contemporánea, la cual también se aplica a las representaciones gráficas, es necesario acompañar el proceso de enseñanza-aprendizaje del Dibujo Arquitectónico.

La educación es un proceso de aprendizaje continuo, por lo cual no se puede negar el uso de nuevas herramientas, considerando que en las representaciones se hace uso racional de las habilidades y conocimientos teórico-prácticos para poder trasmitirlas al papel y transportarlas al ordenador.

Para la optimización de dicho proceso implica encontrar el equilibrio entre los métodos análogicos y digitales, sin dejar de lado que “dibujar se aprende dibujando”.

Se puede considerar como una evolución en las representaciones arquitectónicas, pero sólo las herramientas cambian; ya que la conexión entre pensamiento, ojo, mano y mouse son lo que actualmente presentan las ilimitadas posibilidades de los nuevos diseñadores.

Las herramientas digitales seguirán en constante innovación, pero nunca sustituirá al dibujo a lápiz ni a la génesis proyectual, mediante el gesto de la mano en conjunto con la creatividad del arquitecto.

6×8/Solano Benítez y Gloria Cabral

6×8

Arquitectos: Solano Benítez y Gloria Cabral

Ubicacion: Paris, Francia

6 x 8 Esta basado precisamente en la fabricación de un elemento que se va repitiendo y que al hacerlo con pequeñas variaciones va adquiriendo una dimensión y ésa es la que ocupa la sala principal de la Fundación Cartier sobre el bulevar Raspail en París. 

Esta surge de todas estas conversaciones que íbamos completando entre reuniones y encuentros, dados a veces en Paris y otras en el Paraguay, con matemáticos, físicos, artistas. Todas estas ideas rondaban en las conversaciones en torno a esta exposición y a qué es lo que se podría llegar a mostrar con respecto a la importancia que tiene en la cultura Sur todas estas aproximaciones. Nosotros decidimos hacer que esta obra en particular pueda, dentro de las limitaciones que tiene, construirse en zona sísmica, dentro de un edificio persistente que tiene una determinada condición de carga; intentamos construir la volumetría más importante que se pueda reduciendo a una condición casi mínima la estructura y la materia a ser expuesta, por razones evidentes de peso, estabilidad, etc. También giraba en torno al entendimiento que el edificio donde se albergarían todas las obras es considerado uno de los edificios patrimoniales contemporáneos de la arquitectura francesa, hecho por Jean Nouvel quien, en este edificio en particular utilizó la máxima tecnología del acero y del cristal y disponer estos materiales para estructurar un tema central que es la configuración del jardín y permitir que éste ingrese dentro de las salas y que las salas se perciban como una continuidad entre el interior y el exterior. 

El desafío estaba dicho y hecho. Podríamos nosotros con la elección de materiales opuestos a los que usó Jean Nouvel, es decir ladrillo, concreto etc. poder hacer, en tiempos donde los muros sirven para dividir y separar, una construcción que permita seguir afirmando la importancia de la vegetación y el jardín como un elemento de valor ambiental para toda la ciudad, y entendemos que eso es lo que hemos logrado construir.

La obra es la expresión de una serie de inquietudes que hemos venido sosteniendo desde hace muchos años con respecto a las capacidades de los seres humanos, a la materia en relación a la protección de la vida, de las personas, etc. De lo que en general se trata es de poder utilizar la materia que normalmente se consigue a través de desecho en las ciudades que en sus procesos de crecimiento habitualmente pasan de la tierra o madera a ser cerámica; de ser de concreto a tener estructuras de hierro y cerramientos de vidrio y a utilizar finalmente fibras de carbono, etc. Y lo interesante de este proceso es que la ciudad siempre se va construyendo sobre su propia condición estructural, es decir, que la arquitectura que fue dando respuesta a través de los años con los materiales que fui nombrando, en realidad va cambiando y va haciendo que la materia que le precedía simplemente pase a formar parte de material de desuso, el destino final de la mayoría de los cascotes quebrados, de los restos de concreto, etc. es solo producir algún tipo de relleno en alguna parte. Al mismo tiempo, la construcción contemporánea es una construcción donde se pondera la especialización como el máximo atributo; hay que especializarse en la colocación de tal calidad o cantidad de vidrio o de metal dispuestos en una obra, en su fabricación, en sus procesos cada vez más exclusivos y excluyentes con respecto a la mano de obra y cada vez más cercanos a la producción robotizada. Y así como la materia queda en desuso, también la condición del trabajo humano parece no importarle a nuestras sociedades en este momento. Sin embargo, la máquina más perfecta para poder construir sigue siendo aquella que permita, a través de la supinación, pronación, traslación y rotación, la mano del hombre, poder edificar monumentos, materia elevada, y esta materia elevada para proteger a las personas desconoce las habilidades porque también los proyectos se diseñan solamente para ser construidos por esos especialistas; sin embargo, en las ciudades se acumulan grandes cantidades de personas que hoy no tienen manera de incorporarse a las sociedades por el simple hecho de que no poseen esos especialismos y por lo tanto comienzan un penoso proceso de desentendimiento de sus capacidades para que algunos traten de adquirir lo que la condición disciplinar muestra que es interesante. Pero esto no es solo en los procesos donde las ciudades cambian por motivo de crecimiento. Imagínense lo que ocurre cuando sucede un terremoto como en el centro de Italia, la enorme cantidad de material liberado y la gente en la desesperanza absoluta imaginando que van a necesitar recomponer toda la industria para ser capaces, ahí recién, de amparar la vida de las personas; o imagínense donde la destrucción a manos de los propios seres humanos llega a través de la guerra y esa gente no tiene otro recurso ni otra materia que la que está en las mismas ciudades y que en una cultura hegemónica contemporánea se considera de desecho. Por tanto, para nosotros era sumamente importante utilizarlo de la manera más creativa posible y en un lugar emblemático de la cultura contemporánea y poder combinar estos dos atributos. Que la obra se haga con una simplicidad extraordinaria y que utilice la materia considerada absolutamente de desecho como punto de partida inicial para poder construir. De hecho, los ladrillos de demolición que se usaron en la obra son los que las empresas constructoras pagaron porque se retire de los sitios donde se estaba produciendo la renovación urbana de París. ¿La llamaron de alguna manera? – En realidad, en esa larga conversación que hemos sostenido nos parecía interesante poder recurrir a una frase muy reiterada: si las paredes hablasen… si lo hicieran qué podrían decirnos. En estos tiempos nos dirían que un buen muro es el que usa Trump para separar y rechazar la migración del sur para el norte y es un signo fuerte de ejercicio de la violencia y el poder. Ecos de esto lo plantean comúnmente nuestros vecinos y hermanos del este, los brasileños, en su intención también de aislarnos y de separar nuestra economía de ilícitos del proceso de saneamiento de su producción industrial, etc. Para nosotros, si las paredes hablasen, sin lugar a dudas tendrían que poder ejercer un discurso político dado en un tono que llame a la reflexión y a maravillar a las personas, y que sea de alguna manera muy elocuente a partir de mostrar las increíbles capacidades que eran capaces de poder conversar. Finalmente, se llamó 6 x 8 por una cuestión de la repetición de las cantidades, de la altura, de las dimensiones del espacio, del número de torres que integraban la composición, etc. Pero no solamente refiere a este relacionamiento numérico sino que también era una manera muy clara de contarles a las personas que Pitágoras, gran geómetra de la cultura occidental, no solamente se había preocupado en descubrir las relaciones entre un triángulo y otras maravillas sino que también en sus experimentos con cordeles produjo la base para lo que hoy entendemos que es la música, las notas, la armonía, etc. Comprendiendo la importancia de la música y de la geometría y del vínculo entre ellas, lo que más quisimos es, no solamente contar que la música en el sur es absolutamente desde este ritmo, el 6 x 8 -que pone en plan de semejanza el samba, la zamba, la milonga, el tango, la polka, la guarania, etc.- sino que además sea capaz de bailar en el aire, usar toda esa maravilla de discurso aritmético-geométrico-musical para ocupar el aire de la manera más elocuente y desde ese lugar de posición extraordinaria poder contar que seguimos siendo responsables los unos de los otros, que debemos ser responsables de la materia, que el planeta ha pagado en costo de energía para producir en la utilización de la protección de la vida de las personas y sobre todo tenemos que ser capaces de diseñar obras que en su magnificencia puedan incorporar la oportunidad de que cualquiera, sin ningún rango de especialización, pueda construir esa maravilla, pueda aproximarse al espacio, al equilibrio, al movimiento, al tiempo, a las distancias y a la música; de esa manera, 6×8 es una conversación y es un discurso político que se lanza como un mensaje desde una botella. 

Taburete Mbopi/Helce Melgarejo

Taburete Mbopi

El nombre surge por el movimiento que se genera al plegarse y desplegarse el asiento se asemeja al de un murcielago tomando vuelo.

El proyecto fue desarrollado por Helce Melgarejo, durante una especialización de Diseño de Mobiliarios en la Universidad de Buenos Aires. El Taburete nace en la búsqueda de llegar a un asiento partiendo de una superficie totalmente plana. La morfología fue lograda mediante el plegado del papel poniendo en práctica la técnica del origami.

Materialidad
Esta compuesto de piezas de multilaminado de madera unidos por una sola pieza de cuero que actua de bisagra, logrando el plegado por medio de dos tensores colocados en los extremos.
Está pensado para espacios multifunción en donde los asientos pueden permanecer guardados en un espacio reducido para luego plegarlo en el salón. Una vez desplegado ocupa un espacio de 2cm pudiendo ser apilados fácilmente.

XI BIAU en Asunción. Convocatoria

Convocatoria XI BIAU

La Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo es un evento de referencia en la comprensión de la situación actual y prospectiva de la arquitectura y urbanismo en la comunidad iberoamericana. Este 17 de diciembre se abrieron las convocatorias para la edición 2019, comisariada por Arturo Franco y Ana Román, donde se seleccionará las mejores obras de arquitectura y urbanismo, publicaciones, textos de investigación y trabajos académicos de las regiones involucradas.

La convocatoria para participar en la XI BIAU estará abierta hasta abril de 2019, y sus resultados se presentarán en Asunción (Paraguay) en octubre de ese mismo año, con un programa de actividades que incluirá la exhibición de los trabajos seleccionados, una serie de conferencias magistrales, ponencias especializadas y tanto mesas de debate articuladas alrededor del tema de la XI BIAU -aĩ paragua y (habito – el agua)- así como exposiciones y otras actividades paralelas, entre ellas, el reconocimiento de la trayectoria a una serie de maestros.

Si te interesa postular en la XI BIAU, revisa el siguiente calendario a continuación.

Premio Iberoamericano de Arquitectura y Urbanismo

Reconocimiento a la meritoria labor de un(a) profesional de la arquitectura y/o el urbanismo que, de forma individual o colectiva, se haya destacado por la promoción y defensa de valores relacionados con la arquitectura y el urbanismo en Iberoamérica. Dicho trabajo ejemplar estará directamente relacionado con la arquitectura y/o con el urbanismo y en él habrán de destacar sus aspectos estéticos, funcionales, técnicos, sociales, económicos y medioambientales. Puede tratarse de obra construida, de planeamiento, de conservación y restauración del patrimonio, de producción de conocimiento o de compromiso social. Admisiones hasta las 24:00 horas (hora local del lugar de envío) del martes 9 de abril de 2019.

 Panorama de Obras

Las obras de arquitectura y urbanismo construidas en Iberoamérica que hayan sido proyectadas por arquitectos, individualmente o en equipo, cuya fecha de finalización esté comprendida entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2018 y que no hayan sido presentadas en anteriores ediciones de la BIAU. También podrán presentarse planes urbanos y proyectos de urbanismo o territoriales que al menos hayan sido objeto de una aprobación inicial de acuerdo con la legislación urbanística de cada país. Admisiones hasta las 24:00 horas (hora local del lugar de envío) del martes 9 de abril de 2019.

En esta ocasión, los curadores nacionales son para Paraguay / Lukas Fuster; Brasil / UNA arquitectos Cristiane Muniz; Caribe y Centroamérica / Entre Nos, Alejandro Vallejos; Argentina / Roberto Busnelli; Colombia / Diana Herrera; Chile / Juan Paulo Alarcón; Ecuador / Daniel Moreno; España / Sara de Giles y José Morales; México / Rozana Montiel; Bolivia / Fernando Martínez; Perú / Sharif Kahatt, Marta Morelli; Portugal / Paulo David; Uruguay / Daniella Urrutia; y Venezuela / Oscar Aceves.

Publicaciones

Podrán presentarse a la XI Bienal Iberoamericana las publicaciones editadas en Iberoamérica, España y Portugal entre el 1 de enero del 2016 y el 31 de diciembre de 2018 y que no se hayan presentado en anteriores ediciones de la Bienal, dentro de las siguientes categorías: Libros / Publicaciones periódicas: Revistas – Periódicos / Otros soportes (vídeo, CD-ROM, documentales de televisión y cine, páginas web, aplicaciones.

Envío de documentación digital hasta las 24:00 horas (hora local del lugar de envío) del jueves 11 de abril de 2019. Envío de documentación física hasta las 24:00 horas (hora local del lugar de envío) del jueves 11 de abril de 2019.

 Textos de Investigación

Los investigadores de Iberoamérica podrán presentar sus textos de investigación siempre que sean inéditos y se hayan escrito en el periodo comprendido entre el 1 de enero del 2016 y el 31 de diciembre de 2018. Podrán presentarse todos aquellos textos de investigación desarrollados en Iberoamérica, España y Portugal, independientemente de la nacionalidad del investigador. Admisiones hasta el viernes 1 de febrero de 2019.

 Trabajos académicos

Los alumnos o profesores de escuelas de arquitectura de Iberoamérica podrán presentar sus trabajos académicos siempre que se hayan producido dentro del ámbito académico en el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2018. Quedan excluidos de esta convocatoria los trabajos e investigaciones realizadas en programas de postgrado, maestría o doctorado siendo estos más apropiados para su participación como textos de investigación. Podrá presentarse cualquier trabajo académico producido por alumnos de las escuelas y facultades de Arquitectura de Iberoamérica y tutelados por docentes, independientemente de su tema o asignatura o de la nacionalidad del alumno o profesor. Se valorará su calidad y su aportación dentro del ámbito académico y se admite cualquier disciplina. Envío de documentación digital hasta las 24:00 horas (hora local del lugar de envío) del jueves 11 de abril de 2019.

 Fotografía “Habitando Iberoamérica”

Todos los arquitectos, estudiantes de arquitectura o simpatizantes de la arquitectura de Iberoamérica o de fuera de ella podrán presentar sus imágenes a esta convocatoria siempre y cuando la imagen refleje la realidad del habitar en Iberoamérica. Deberán ser fotografías realizadas por el propio autor de una obra propia o ajena. Cada autor podrá enviar hasta un máximo de 10 imágenes. No se trata de un concurso fotográfico, se trata de mostrar el habitar de una manera intencionada, a través de fotografías donde se valorará más el mensaje que la calidad fotográfica. Envío de documentación digital hasta las 24:00 horas (hora local del lugar de envío) del viernes 9 de septiembre de 2019. Envío permanente.

Para más información ingrese aquí: http://www.bienalesdearquitectura.es/index.php/es/inicio-biau/index.php

 

El 13 aniversario de Bauen

Bauen celebra su 13 aniversario.

En conmemoración a su aniversario, BAUEN inaugura trece, un innovador laboratorio que busca explorar y dar rienda suelta a la introspección para romper paradigmas en arquitectura.

Con una filosofía más allá del miedo y sin la obligatoriedad del día a día, trece apunta a un espíritu de experimentación para vislumbrar nuevas concepciones en arquitectura. De esta manera, el laboratorio destaca como un espacio en donde no hay temor a las equivocaciones ni a los riesgos sino  queimperan la curiosidad y el genuino ánimo de soñar nuevas formas para alcanzar experiencias enriquecedoras.

La historia de Bauen

BAUEN nace de la necesidad de ponerle un nombre a una trayectoria arquitectónica definida como una filosofía de búsqueda permanente y de curiosidad tanto en lo estético como en lo proyectual con fundamentos éticos.  

La marca reconocida desde intervenciones mínimas hasta megaproyectos, pasando por viviendas hasta el edificio de departamentos más grande hasta ahora construido en Asunción, el edificio The Tower ubicado en Asunción, sobre la Av. StaTeresa, BAUEN busca crear perspectivas diferentes para embellecer el rostro de la ciudad.

“Participamos del desarrollo inmobiliario más grande del país y hemos aportado obras paradigmáticas que apelan a la creatividad y la ruptura de convenciones”, expresó Aldo Cristaldo, propietario del estudio.

“En estos trece años rememoramos mucho trabajo, muchas obras y, como consecuencia, muchísimo aprendizaje. Los aciertos y los errores nos permitieron crecer a nivel profesional y forjar lazos tanto de amistad como de trabajo en equipo”, afirmó Cristaldo.

Pasion hacia la arquitectura 

Por último, el arquitecto aprovechó la ocasión para dejar un mensaje a todos los estudiantes de la carrera de arquitectura: “Como enamorado de esto les puedo asegurar que han optado por la mejor carrera. Todo lo que hagan con pasión vale la pena, más allá de los resultados”.

Reflexiones sobre la obra arquitectónica de Pindú

Reflexiones sobre la obra arquitectónica de Pindú

por Anibal Cardozo.

Profesor titular de la cátedra Crítica arquitectónica de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional, publicado el pasado 4 de junio en el suplemento cultural de Abc Color.

La obra de Jenaro Espínola -Pindú- (1946-1993) suele caracterizarse por un fuerte contenido formalista e incluso es muy criticada por ello. ¿Acaso se puede hablar de un estilo Pindú?

Un estilo es una manifestación tangible de un pensamiento creativo estructurado según ciertas reglas o normas de uso constante y continuo. Puede estar referido a un artista o a un conjunto de artistas que conforman una tendencia, escuela o determinada época de la historia del arte. Según el historiador alemán Heinrich Wölfflin cada ciclo artístico pasa por determinados estilos o fases estilísticas: arcaico (tanteo para hallar una expresión propia), clásico (tendencia a una definición estricta) y barroco (tendencia a la percepción sensitiva y a la movilidad). Y son justamente estas constantes implícitas en el conjunto de una creación las que sirven para estructurar un lenguaje capaz de transmitir un mensaje, tal como lo constituye toda obra de arte. Estas invariantes son recurrencias que aparecen a lo largo de una serie de propuestas y que le otorgan a dicho conjunto homogeneidad, y que permite su reconocimiento como tal. Y a partir de ello será posible hablar de estilo. En el caso específico de la arquitectura, el estilo no necesariamente tiene que estar ligado a los aspectos formales o morfológicos, sino que puede estar referidos a uno o varios de los diferentes aspectos que concurren al hecho arquitectónico, sean éstos formales, utilitarios, técnico-constructivos, espaciales, contextuales, simbólicos, de interés ecológico, etc.

Volviendo a la pregunta inicial ¿se puede hablar de un estilo Pindú?

La respuesta, por el momento, es una incógnita pues solamente una extensa y profunda investigación de toda su obra -que aún no se ha hecho- estudiada y entendida en su globalidad, podría dar la posibilidad de  reconocer los procesos de su evolución estilística. Y es recién cuando surgirán, como líneas emergentes de sus diferentes caminos, atajos, propuestas, los rasgos recurrentes e identitarios que, en tanto invariantes, llevarían a pensar en un estilo Pindú o bien, en varios estilos, si es que los hubiera. Una vez llevadas a cabo estas investigaciones, el aporte de Pindú podría ser evaluado, tanto en el orden arquitectónico y urbano-ambiental como en el ámbito del diseño y de la plástica con el objeto de establecer una significación de la totalidad de su obra dentro del conjunto de la arquitectura y de las artes visuales de Paraguay.

Partiendo de la hipótesis de que en la obra arquitectónica de Pindú se manifiesta un estilo definido, podríamos pensar que en su evolución creativa aparecen aquellas características que estableciera Wölfflin para definir las fases estilísticas, es decir, que habría una fase arcaica, una fase clásica y una fase barroca. A modo de ilustración vamos a referirnos a dos ejemplos de arquitecturas en esquina las cuales, desde su especial implantación, reconfiguran la imagen de la ciudad transmutándose en aquellos sitios que  Kevin Lynch dio en llamar un “polo urbano”.

Podríamos considerar que la obra Martínez Trueba (avenida San Martín y Agustín Pío Barrios), de 1972, pertenece al período arcaico, ya que pone de manifiesto la búsqueda y la definición de la expresión propia con ciertos rasgos que se irán repitiendo a lo largo de su producción arquitectónica. En esta obra se observa cómo la casa, al alejarse de la calle y de la línea municipal, genera la distancia imprescindible para la visualización del conjunto, quizás a la manera de un atrio en negativo, con el fin de preservar la arquitectura de la profanidad de la esquina, tal vez como un vacío imprescindible y esencial. O bien, la disposición del techo inclinado que, con una clara y potente configuración dinámica, posa con celo su índole protectora del espacio interior. Y, finalmente, el muro curvo que se ofrece a la mirada del transeúnte como un velo rotundo que establece una misteriosa introspección y niega el conocimiento de una sacralidad interior ya que, al no tener ventanas, se protege la intimidad de sus habitantes. Con tan sólo tres elementos, la composición explicita potentes significados que hacen al habitar discreto, tal como lo desearon sus propietarios, la familia Martínez Trueba.

La vivienda Kostianovsky (avenida  República Argentina esquina Alfredo Seiferheld), de 1979, pertenecería a un período clásico.

Aquí Pindú, con firmeza, pone de manifiesto un acabado Kunstwollen, entendido éste como la comprensión significativa de una cultura del habitar, es decir, de la arquitectura. Nuevamente la esquina otorga el marco urbano pero, sin embargo, en este caso Pindú no ciñe su arquitectura a tal circunstancia sino que, por el contrario, hace un gesto de acompañamiento a la poderosa inercia de la avenida República Argentina, en continuidad virtual con la dinámica horizontalidad que caracteriza todo su trayecto ciudadano y relega la calle lateral a un segundo plano. La horizontalidad manifiesta será pues el partido formal en torno al cual se irán generando sub-espacios con contenidos funcionales ad-hoc. La amplitud de la avenida y el cruce que se genera allí precautelan la distancia de visualización requerida para la mirada del conjunto.  Los taludes se encargan de alzar el nivel del acceso hacia la jerarquía de un “piano nobile”, en pos de una jerarquización espacial sobreelevada con respecto al punto de vista del observador y con lo cual,  la obra automáticamente adquiere una dignidad encumbrada y distante. Nuevamente observamos la referencia jerárquica del posicionamiento edilicio a la usanza de una estancia noble, en donde se imponen rangos de valor diferenciados.  Habitualmente las casas de los mortales tienen puertas para poder entrar y dejar afuera el exterior. Esta casa no tiene puerta, al menos de manera explícita. Pero sí posee una abertura a modo de  entrada cavernaria. La recurrencia arquetípica de la atávica cueva como ámbito silvestre de protección natural recupera en esta arquitectura su simbolismo ancestral y genera en su conformación el espacio interior como refugio y seguridad. Habitualmente las casas de los mortales tienen ventanas para visualizar el exterior desde el interior. La casa Kostianovsky, no tiene ventanas sobre la avenida, al menos de manera explícita. Con esta ausencia podríamos interpretar que, a diferencia de la casa Martínez (1972), no se pretende preservar la intimidad interior sino que, por detrás del vidriado plano oscuro que camufla una puerta, se intenta, -de un modo un tanto subrepticio- suscitar en el imaginario colectivo del paseante callejero el misterio de un espacio interior oculto e inalcanzable. Y, finalmente, observamos que el techo se despega de su base para cubrir la casa, al menos de manera esquemática y a modo de cornisa invertida, para forzar la distancia perspectívica del escorzo y enmarcar la lejanía visual del conjunto. Hemos observado pues cómo la casa Kostianovsky posee los rasgos habituales de entender una casa, pero la configuración formal adoptada por Pindú extiende sus significaciones hacia un plano más trascendental de lo que habitualmente se supone que debe representar una casa. No recuerdo qué espacio existía en esa esquina antes de que la arquitectura de Pindú aposentara allí sus reales. Posiblemente un espacio urbano común y sin nombre. Pero la ciudad como todo organismo vivo crece, se recrea y se renueva y, a la vez, instaura configuraciones edilicias que, marcando épocas, fija la memoria colectiva de sus habitantes.

La esquina República  Argentina y A. Seiferheld (antes esa calle tenía otro nombre) era una simple esquina resultante del parcelario urbano. La implantación de esta casa en 1979 generó un acontecimiento ciudadano. Aquel territorio deja de ser anónimo cuando la arquitectura de Pindú se instaura como hito urbano y aquello deja de ser espacio neutro para ser un lugar. Un lugar urbano es la confluencia de tiempo y espacio, de memoria colectiva de significaciones y de olvidos, es decir, un espacio existencial.

Si alguna vez la casa fuera demolida, desaparecería no sólo una obra magistral de un arquitecto creativo, tal vez el más relevante de la arquitectura paraguaya, sino que también desaparecería un recinto de la vida urbana que, a modo de la “cuaternidad”*  de Heidegger, se consuma como la manera humana del habitar sobre la tierra, bajo la cobertura del cielo y la atenta mirada de los divinos en el construir y el cultivar de los mortales, es decir, preservando el lugar y el crecimiento de la vida que es el modo humano de ser.

Una tercera obra, el edificio Nautilus, 1989, de la calle 25 de Mayo esquina Curupayty, nos daría pistas de un tercer momento estilístico de Pindú, el barroco, pero su análisis de intensa complejidad quedará relegado para una futura edición.

Caja de Tierra/Equipo de Arquitectura

Caja de Tierra

Arquitectos: Vivi Pozzoli y Horacio Cherniavsky

Año: 2017

Ubicacion: Asunción, Paraguay

Fotografias: Leonardo Mendez

“El sol no sabía lo grandioso que era hasta que golpeó el costado de un edificio”. – Louis Kahn

Sueños + Necesidades + Recursos disponibles = Proyecto

Resolviendo la ecuación básica de materializar los anhelos mediante un presupuesto acotado, iniciamos el proceso de construcción de una oficina de arquitectura. El ejercicio arranca con el proceso experimental de aprovechamiento y transformación de materiales disponibles y recuperados, como lo son la tierra, vidrios reciclados y madera de encofrado, configurándolos entre dos árboles existentes: el chivato, que queda fuera pero enmarcado, y el guavirá que se ubica en el medio del espacio para hacernos compañía.

Los muros tapiales de suelo cemento de 0.30 aguantan el peso de la losa, que descansa sobre 20 cm del muro, sin ningún anclaje ni amarre, aprovechando las cualidades estructurales del material. Los 10 cm restantes quedan por fuera, para esconder la losa, delimitando el exterior solamente con los muros. Todos los muebles y las puertas son de las placas fenólicas que se utilizaron en el encofrado de la losa. La biblioteca se desprende de los muros para que la luz continúe su trayectoria, suspendiendo a los libros y los cuadros, tesoros preciados en la oficina.

Si la luz construye el tiempo, y la gravedad construye el espacio, la atmósfera de la Caja de Tierra se construye mediante el sonido del jazz, el olor a incienso y el sabor a café recién molido.