Estudio Ciudad Nueva/Grupo Culata Jovai

Estudio Ciudad Nueva

Autores del proyecto: Sebastián Blanco, Jessica Goldenberg, Miky González Merlo, Emmerick Braun, Mauri Román, Ricardo Zucarelli.

Año: 2016-2017

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Federico Cairoli

“Oír estructura y articular la experiencia y la comprensión del espacio”. (Juhani Pallasmaa – Los ojos de la piel, La arquitectura y los sentidos.)

“Todo espacio funciona como un gran instrumento”. (Peter Zumthor –  Atmósferas.)

Primero construimos el silencio, luego diseñamos como suena la arquitectura.

El oído es el primer sentido que desarrollamos en el útero. Nos brinda información que abarca desde el razonamiento, el conocimiento, la percepción, la memoria, hasta lo afectivo y emocional. El sonido se percibe, no se ve ni se toca. La materia permite su existencia, viaja a través de ella, el sonido no es materia. La arquitectura es un medio de propagación del sonido.

En tiempos del culto a la imagen, lo efímero, la forma por la forma, sobreestimulación visual en medios y redes, resulta atípico concebir arquitectura desde el sonido: ¿Cómo suena un edificio?, ¿Cómo suenan los materiales de construcción?, ¿Cómo influye la forma construída en la sonoridad?, ¿Cómo afecta al oído la acústica de un espacio?

Un estudio de grabación puede definirse como un conjunto de aparatos tecnológicos que registran sonido con fidelidad posible para poder modificarlo y utilizarlo como materia prima de creaciones que incluyan audio (música, cine, publicidad, televisión, documentales).

De esos aparatos tecnológicos (micrófonos, consolas, compresores, cableado, computadores) uno más es la arquitectura, no es solo un contenedor espacial, sino que es parte activa en el registro del audio.

Manuales para construir estudios de grabación nos dan recetas de primer mundo, donde las piezas se consiguen en tiendas tipo “Walmart de audio”. Sin acceso tan directo a esos materiales y tecnologías estandarizadas, recurrimos al entendimiento de las propiedades de cada pieza y trabajamos a partir de las respuestas físicas de estas. Construimos formas y proporciones calculadas acústicamente, aprovechando propiedades de materiales comunes y económicos.

Diseñamos y construimos a partir del concepto “box in a box”, es decir, una caja dentro de otra donde cada una es independiente de la otra.

La primera caja es la construcción preexistente, aprovechando lo espacial y material, muros existentes, su espesor y su masa, reutilizando material de demoliciones realizadas para adecuaciones funcionales.

La segunda caja es la sumatoria de: Pisos flotantes, muros con “formas y texturas acústicas” y cielorrasos de madera. Entre ambas cajas, se disipa y se absorbe el sonido.

La irregularidad de los planos que configuran los espacios permite que las ondas sonoras viajen libres a través de la arquitectura.

La madera que alguna vez fue vida posee la propiedad mística de absorber el sonido, guardarlo en sus moléculas y cargarse de energía creativa. Esa energía concentrada en el espacio se comparte y reabsorbe.

Logramos espacios con una reverberación ideal que puede ser controlada pero que no podría ser generada sin la arquitectura específica.

Convertimos una antigua casa con patio del centro de Asunción en un estudio / albergue, para que el artista pueda trasladarse mentalmente a un lugar de exclusiva paz y libertad creativa.

Pa’i Ñu/Grupo Culata Jovái

Pa’i Ñu

Arquitectos: Miky González Merlo, Emmerick Braun, Daniel Díaz, Juanpa Paredes, Thommas Sahlmann.

Año: 2017

Ubicaciòn: Ñemby, Paraguay

Fotografías: Federico Cairoli

El encargo fue: construir dos viviendas tipo dúplex en un lote tipo de 12 x 30 metros. Con lo cual quedarían dos viviendas completamente individuales, cada una en un terreno de 6×30 metros con patios propios, fino y largos.

Esta es una solución típica que el mercado inmobiliario de Asunción y alrededores fue encontrando para aumentar la rentabilidad de los lotes al doble, repitiendo un modelo de ocupación de casas con patio, pero reduciendo el encanto romántico del patio a la mitad, logrando así cumplir sueños a medias, como resultado de la falta de planificación y de la resistencia cultural de habitar la ciudad con mayor densidad de ocupación, con lo cual hoy Asunción tiene una densidad promedio de 60 Habitantes/Manzana.

Debido a este modelo de crecimiento de la ciudad las personas que siguen buscando vivir en casas con patio deben vivir hoy a 2 horas del centro de Asunción, en lotes muchas veces sin un acceso completo a todos los servicios.

Nos tocó en esta ocasión dar respuesta a esa situación.

El lote se encuentra ubicado en la ciudad de Ñemby, que forma parte de un segundo anillo de ciudades que conforman el área metropolitana de Asunción, o también llamada Gran Asunción.

Nuestra propuesta fue triplicar la densidad, hacer 3 casas en vez de 2 pero renunciar al concepto de casa propia en lote propio, que fomenta una alienación urbana.

Dividimos el lote en dos, de un lado una calle / plaza de acceso vehicular y del otro las tres viviendas. Con este gesto (que por supuesto no lo inventamos nosotros), logramos generar un gran espacio común abierto donde puedan jugar los niños y compartir; además este espacio sirve para que los vehículos puedan ingresar a sus respectivas cocheras que son en realidad espacios intermedios en sombra, que además sirven para guardar autos.

Las viviendas son muy simples.

En planta baja: Sala, comedor y cocina integrados, baño social, lavadero y quincho / cochera.

En planta alta: Dos habitaciones, baño familiar y una terraza abierta que podría ser una habitación más en una futura ampliación y que ahora funciona como un área de expansión abierta propia (para esto utilizamos algunas ideas referenciales de los proyectos Elemental de Alejandro Aravena).

Utilizamos algunas ideas referenciales de los proyectos Elemental de Alejandro Aravena, La construcción del proyecto se caracteriza por haber sido realizada en su totalidad con los materiales con los cuales se construyen en su mayoría los proyectos de este tipo, que son los están disponibles en cualquier depósito de materiales del Gran Asunción, estructura de hormigón armado a la vista, cerramientos de ladrillos comunes en algunos casos a la vista y en otros pintados de blanco, techos de teja sobre tirantes de hormigón prefabricado, aberturas de madera y vidrios templados con perfilería de aluminio, pisos de cemento alisado y revestimientos cerámicos para baños y cocinas.

Esta fue una premisa de proyecto desde el inicio, en búsqueda de una relativa universalidad constructiva, ya que de esta manera se evitarían detalles complejos que requieran nuestra presencia en obra más de lo que las distancias y por lo tanto los tiempos nos permitirían.

Además, como una manera de desafiarnos a nosotros mismos a que con los mismos recursos materiales y técnicas constructivas con las cuales se construye en Asunción lo que tanto criticamos podamos lograr resultados distintos, competitivos desde un punto de vista económico y mejores desde un punto de vista arquitectónico.

Carpinelli 4471/Grupo Culata Jovai

Carpinelli 4471

Arquitecto: Daniel Díaz y Grupo Culata Jovai (Miky González, Jessica Goldenberg, Sebastián Blanco, Emmerick Braun)

Año: 2016

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografias: Federico Cairoli

El edificio se encuentra en el Barrio Recoleta de Asunción, consolidado principalmente por casas de baja densidad, abundante vegetación y próximo a los polos comerciales de la ciudad.

El proyecto nace como respuesta a la falta de viviendas accesibles dentro de Asunción, como una estrategia de permanencia de la familia de los propietarios en el sitio y además como una inversión segura (en ladrillos), posible generadora de renta.

El lote, que es en realidad la mitad del patio de la casa de los propietarios está orientado con el frente mirando al Sur, con cota de suelo a +1.20 metros con respecto a la calle y dos lapachos blancos jóvenes ubicados al frente, los cuales desde el inicio del proyecto se deciden preservar a pesar de ocupar posibles plazas de estacionamiento vehicular (priorizamos la generación de sombra y oxígeno por sobre las sugerencias del mercado, como resultado de esto solo dos de los tres departamentos poseen cochera propia).

El edificio se concibe formalmente como un volumen puro al que se le realizan sustracciones para generar espacios intermedios (captadores de sombra, luz y aire). Debido a la intención no prioritariamente comercial del emprendimiento nos permitimos proyectar este edificio en función de los m3 de espacio y de aire y no tanto en función de los m2 vendibles.

La planta se organiza en torno a una circulación vertical central, alrededor de la cual se van ubicando los locales de los tres niveles (una vivienda por nivel).

“Gracias” al reducido presupuesto disponible buscamos conseguir el menor costo posible por m2, para lograrlo optamos por construir solo lo esencialmente necesario para obtener espacios habitables apropiados para el contexto social y ambiental, por ello no construimos más que lo necesario para responder a cuestiones estáticas y técnicas con un nivel de terminaciones muy básico donde cada proceso se busca que sea un proceso terminado en sí mismo, se construye con técnicas locales, en cuanto a mano de obra y materiales (estructura de Hormigón armado a la vista, mampostería a la vista, pisos cerámicos, aberturas de hierro y vidrios crudos).

Finalmente todo el volumen se resguarda con un gran filtro de metal desplegado que permite la ventilación y una sombra controlada sobre la fachada, pensado a futuro como estructura de soporte de vegetación.

 

 

Casa Ilona/Grupo Culata Jovai

Casa Ilona

Arquitectos: Sebastian Blanco, Jessica Goldenberg, Miguel Ángel Gonzalez

Colaboradores: Emmerick Braun, Sergei Jermolieff Merlo, Mariangeles González Benítez

Año: 2013

Ubicacion: Asunción

Fotografias: Federico Cairoli

78.000 us$ costearon la compra de una casa en el centro de Asunción, las reformas necesarias para convertir la propiedad en un hostal y los honorarios del arquitecto.Un fotógrafo español viviendo en Paraguay, 12 años después de “huir” del boom económico español.

Una casa de 1920, de tipología tradicional de “casa chorizo” a la cual se le habían realizado reformas totalmente disociadas de la edificación original.

Muros portantes de 0,30 m. de ladrillos cerámicos.

Estructura de Techo de Madera enteramente habitada por kupi ́i (termitas, en guaraní) + Tejuelas y Tejas Cerámicas.

Los “agregados”: en el frente una construcción techa una antigua terraza y al fondo una segunda planta suma una habitación.

Lo que nos resultó lógico fue hacer lo que creemos que es la arquitectura, principalmente en tiempos de crisis.

“Aprovechar los recursos disponibles para resolver la mayor cantidad de problemas. Disociar la -obra- del -ego- para ocuparse de problemas reales y esenciales de habitabilidad”.

Resolvimos utilizar un techo metálico de chapa acanalada con correas de perfiles “C” para el inevitable cambio de techo.

Construir un Afuera

El habitar humano es una actividad compleja, habitamos según nuestra condición humana-personal y de relación con el otro.

Una vivienda familiar cumple la función de albergar descanso al igual que un hostal, donde cada individuo es dueño de su espacio personal y también comparte un espacio de comunidad; la diferencia radica en el grado de relación inter-personal.

Estar y circular, en privado y en correlación con otros; aquí los espacios son dimensionados según la proporción de flujos de dichas acciones.

Se intervino un espacio de circulación privado, propio de una vivienda unifamiliar, y se amplió el espacio intermedio de estar y circulación común.

Un muro, una cantera, materia a disposición.

Los ladrillos recuperados de la demolición construyen el nuevo límite del afuera, que deja de ser portante, con espesor de 0,15m. y quiebres que le otorgan la inercia suficiente para soportar una loseta longitudinal de 8 cm de espesor alivianada con cascotes de la demolición, encima un muro continuo de ladrillos de canto en zig-zag termina de cerrar las habitaciones.

Se asumen los “agregados” sin prejuicios dogmáticos del restauro.

Para otorgar privacidad y a su vez ventilación cruzada natural, en la fachada se construyó un -muro filtro- con tejuelas cerámicas de la demolición del techo original.

Reutilizamos, conservamos y transformamos todas las aberturas originales, pisos y el maderamen de demolición para los entrepisos.

La obra fue entregada con un nivel de terminación mínimo, solamente lo esencial para habitar un espacio sano y de calidad.

El habitar y el programa le otorgan a la casa las terminaciones, estas responden a una estética muy íntima de un cliente/amigo/artista, que a partir de esta – casa/negocio/trinchera de vida- pretende contar una historia desde la imagen.

Una historia de como hoy está dando refugio a españoles que vienen a buscar trabajo a un país que les proveyó mano de obra para edificar los m2 que en parte generaron la burbuja de la cual hoy les toca huir.