6×8/Solano Benítez y Gloria Cabral

6×8

Arquitectos: Solano Benítez y Gloria Cabral

Ubicacion: Paris, Francia

6 x 8 Esta basado precisamente en la fabricación de un elemento que se va repitiendo y que al hacerlo con pequeñas variaciones va adquiriendo una dimensión y ésa es la que ocupa la sala principal de la Fundación Cartier sobre el bulevar Raspail en París. 

Esta surge de todas estas conversaciones que íbamos completando entre reuniones y encuentros, dados a veces en Paris y otras en el Paraguay, con matemáticos, físicos, artistas. Todas estas ideas rondaban en las conversaciones en torno a esta exposición y a qué es lo que se podría llegar a mostrar con respecto a la importancia que tiene en la cultura Sur todas estas aproximaciones. Nosotros decidimos hacer que esta obra en particular pueda, dentro de las limitaciones que tiene, construirse en zona sísmica, dentro de un edificio persistente que tiene una determinada condición de carga; intentamos construir la volumetría más importante que se pueda reduciendo a una condición casi mínima la estructura y la materia a ser expuesta, por razones evidentes de peso, estabilidad, etc. También giraba en torno al entendimiento que el edificio donde se albergarían todas las obras es considerado uno de los edificios patrimoniales contemporáneos de la arquitectura francesa, hecho por Jean Nouvel quien, en este edificio en particular utilizó la máxima tecnología del acero y del cristal y disponer estos materiales para estructurar un tema central que es la configuración del jardín y permitir que éste ingrese dentro de las salas y que las salas se perciban como una continuidad entre el interior y el exterior. 

El desafío estaba dicho y hecho. Podríamos nosotros con la elección de materiales opuestos a los que usó Jean Nouvel, es decir ladrillo, concreto etc. poder hacer, en tiempos donde los muros sirven para dividir y separar, una construcción que permita seguir afirmando la importancia de la vegetación y el jardín como un elemento de valor ambiental para toda la ciudad, y entendemos que eso es lo que hemos logrado construir.

La obra es la expresión de una serie de inquietudes que hemos venido sosteniendo desde hace muchos años con respecto a las capacidades de los seres humanos, a la materia en relación a la protección de la vida, de las personas, etc. De lo que en general se trata es de poder utilizar la materia que normalmente se consigue a través de desecho en las ciudades que en sus procesos de crecimiento habitualmente pasan de la tierra o madera a ser cerámica; de ser de concreto a tener estructuras de hierro y cerramientos de vidrio y a utilizar finalmente fibras de carbono, etc. Y lo interesante de este proceso es que la ciudad siempre se va construyendo sobre su propia condición estructural, es decir, que la arquitectura que fue dando respuesta a través de los años con los materiales que fui nombrando, en realidad va cambiando y va haciendo que la materia que le precedía simplemente pase a formar parte de material de desuso, el destino final de la mayoría de los cascotes quebrados, de los restos de concreto, etc. es solo producir algún tipo de relleno en alguna parte. Al mismo tiempo, la construcción contemporánea es una construcción donde se pondera la especialización como el máximo atributo; hay que especializarse en la colocación de tal calidad o cantidad de vidrio o de metal dispuestos en una obra, en su fabricación, en sus procesos cada vez más exclusivos y excluyentes con respecto a la mano de obra y cada vez más cercanos a la producción robotizada. Y así como la materia queda en desuso, también la condición del trabajo humano parece no importarle a nuestras sociedades en este momento. Sin embargo, la máquina más perfecta para poder construir sigue siendo aquella que permita, a través de la supinación, pronación, traslación y rotación, la mano del hombre, poder edificar monumentos, materia elevada, y esta materia elevada para proteger a las personas desconoce las habilidades porque también los proyectos se diseñan solamente para ser construidos por esos especialistas; sin embargo, en las ciudades se acumulan grandes cantidades de personas que hoy no tienen manera de incorporarse a las sociedades por el simple hecho de que no poseen esos especialismos y por lo tanto comienzan un penoso proceso de desentendimiento de sus capacidades para que algunos traten de adquirir lo que la condición disciplinar muestra que es interesante. Pero esto no es solo en los procesos donde las ciudades cambian por motivo de crecimiento. Imagínense lo que ocurre cuando sucede un terremoto como en el centro de Italia, la enorme cantidad de material liberado y la gente en la desesperanza absoluta imaginando que van a necesitar recomponer toda la industria para ser capaces, ahí recién, de amparar la vida de las personas; o imagínense donde la destrucción a manos de los propios seres humanos llega a través de la guerra y esa gente no tiene otro recurso ni otra materia que la que está en las mismas ciudades y que en una cultura hegemónica contemporánea se considera de desecho. Por tanto, para nosotros era sumamente importante utilizarlo de la manera más creativa posible y en un lugar emblemático de la cultura contemporánea y poder combinar estos dos atributos. Que la obra se haga con una simplicidad extraordinaria y que utilice la materia considerada absolutamente de desecho como punto de partida inicial para poder construir. De hecho, los ladrillos de demolición que se usaron en la obra son los que las empresas constructoras pagaron porque se retire de los sitios donde se estaba produciendo la renovación urbana de París. ¿La llamaron de alguna manera? – En realidad, en esa larga conversación que hemos sostenido nos parecía interesante poder recurrir a una frase muy reiterada: si las paredes hablasen… si lo hicieran qué podrían decirnos. En estos tiempos nos dirían que un buen muro es el que usa Trump para separar y rechazar la migración del sur para el norte y es un signo fuerte de ejercicio de la violencia y el poder. Ecos de esto lo plantean comúnmente nuestros vecinos y hermanos del este, los brasileños, en su intención también de aislarnos y de separar nuestra economía de ilícitos del proceso de saneamiento de su producción industrial, etc. Para nosotros, si las paredes hablasen, sin lugar a dudas tendrían que poder ejercer un discurso político dado en un tono que llame a la reflexión y a maravillar a las personas, y que sea de alguna manera muy elocuente a partir de mostrar las increíbles capacidades que eran capaces de poder conversar. Finalmente, se llamó 6 x 8 por una cuestión de la repetición de las cantidades, de la altura, de las dimensiones del espacio, del número de torres que integraban la composición, etc. Pero no solamente refiere a este relacionamiento numérico sino que también era una manera muy clara de contarles a las personas que Pitágoras, gran geómetra de la cultura occidental, no solamente se había preocupado en descubrir las relaciones entre un triángulo y otras maravillas sino que también en sus experimentos con cordeles produjo la base para lo que hoy entendemos que es la música, las notas, la armonía, etc. Comprendiendo la importancia de la música y de la geometría y del vínculo entre ellas, lo que más quisimos es, no solamente contar que la música en el sur es absolutamente desde este ritmo, el 6 x 8 -que pone en plan de semejanza el samba, la zamba, la milonga, el tango, la polka, la guarania, etc.- sino que además sea capaz de bailar en el aire, usar toda esa maravilla de discurso aritmético-geométrico-musical para ocupar el aire de la manera más elocuente y desde ese lugar de posición extraordinaria poder contar que seguimos siendo responsables los unos de los otros, que debemos ser responsables de la materia, que el planeta ha pagado en costo de energía para producir en la utilización de la protección de la vida de las personas y sobre todo tenemos que ser capaces de diseñar obras que en su magnificencia puedan incorporar la oportunidad de que cualquiera, sin ningún rango de especialización, pueda construir esa maravilla, pueda aproximarse al espacio, al equilibrio, al movimiento, al tiempo, a las distancias y a la música; de esa manera, 6×8 es una conversación y es un discurso político que se lanza como un mensaje desde una botella. 

Casa Abu & Font/Gabinete de Arquitectura

Casa Abu & Font

Arquitectos: Solano Benítez, Gloria Cabral y Alberto Marinoni.

Colaboradores: Berenice Gómez, Carlos Agüero, Clara Bazet, Cristina Cabrera, Diego Cazal, Gerardo Esteche, Guillermina Iglesia, Javier Pineda, Jazmin Torrents, José Castelleti, Juan Pablo Carrón, Laura Alviso, Lisandro Villavuena, Lorena Silvero, Luis Ayala, Mara Corvalán, Natalia Ferreira, Nicolás Aransivia, Olivia Villalba, Olivia Zorraquín, Pilar Burró y Silvio Vázquez.

Año: 2006

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Enrico Cano

Los números cuentan que en la América Sur, una familia, es victimizada por violencia e inseguridad a cada segundo. Si pesáramos esta secuencia de dolor, al medir en cercanía, la cantidad de veces que el tiempo en vidas interrumpe su transcurso, obtendríamos los totales que se demandan en su protección.?Construir para proteger, una casa contra todas las intemperies, las del sol y las lluvias y las que arrecian indiferencia, miedo y soledades, una casa como herramienta de resistencia, donde de nuevo anide la vida.

Una Madre y de sus muchos hijos, y su vida en prolongación, otras 7 familias y veintitantos nietos, reunidos en un todos los sábados cualquiera, se presenta como primer programa, y tras el éxodo la nueva espera. La vida se añora persistente, la que se adapta y se transforma es la arquitectura.?Una planta baja libre que sólo guarda fragmentos del servicio, y que sus puertas abren el espacio, hasta que la casa y su inmueble sean uno. En rigor este espacio interior y su exterior coinciden al hacer que las aberturas cumplan con el mandato de su nombre.

Dos vigas Vierendheel de 14 metros sostienen la casa que descarga su peso en cuatro pilares que descansan en los linderos, la separación entre una y otra es de 11 metros y viguetas longitudinales las ponen en contacto y las traspasan en voladizos para equilibrar sus tensiones internas. Todo el conjunto se cierra adicionando una losa cerámica armada, que suplementa tensión en la parte inferior del conjunto.

Los otros dos pisos son el orden de la privacidad–dormitorios y estares íntimos– se preparan contra los calores paraguayos, un subsuelo nos acerca a la temperatura deseable de bajo tierra, sus grados de mas y de menos en invierno y verano respectivamente, son un buen deseo y una gratificación de alivio, en un sitio donde las temperaturas oscilan entre los 47 y –2 grados centígrados. La planta superior al contrario busca en el aumento de la cantidad de volumen de aire, una contención a tanta inclemencia, su corte de 5 m de alto nos refiere a una espacialidad que no coincide con la común del espacio contemporáneo, pero de conseguir y mantener este aire preservado, trata toda la energía puesta en lo habitable.

Donde no hay mucho, la austeridad es más que necesaria, y la estrategia para conseguirla, es operar sólo desde lo imprescindible, el ladrillo cerámico es el material de construcción de más bajo precio en nuestro país, y es utilizado en el extremo de sus capacidades, como suelo, paredes y cielo, alisadas de cemento dan recubrimiento a todo lo que se pretende en contacto con el agua, los vidrios y metales en conjunto suman estructuras para sostener puertas de gran porte, y los cerramientos de madera contra-chapada, hermetizan o expanden las funciones y sus espacios. Cada tema es abordado desde la misma óptica, solicitándole al material que los define, que haga al tiempo de estructura fundamental para resolverlos sin rellenos, lo demás no debe estar porque no hay dinero que lo pueda comprar, para todo lo demás está…….. ¿Photoshop?

Banco Basa (Ex Banco Amambay) sucursal Las Hortensias/Gabinete de Arquitectura

0B339DFA-BF0B-40A1-9645-309491CD1711Banco Basa (Ex-Banco Amambay) Sucursal Las Hortensias

Arquitectos: Solano Benítez y Gloria Cabral

Año: 2017

Ubicación: Asunción, Paraguay

Fotografías: Federico Cairoli ©️

En custodio de su propia actividad, una sede bancaria, principal o secundaria, se configura asumiendo la necesariedad de un gran hermetismo que provoca a razón de su confinamiento, una particular condición del aire que se encierra en su interior. La imposibilidad de practicar ventanas o aberturas en contacto directo con los exteriores, son la razón corriente de su definición, ya que por condicionamiento de seguridad representan potenciales vulnerabilidades.

Esta intervención, en atención a lo precedente, la hemos iniciado desde el proyecto preocupados por producir y certificar nuestra propia calidad de aire -siguiendo los desarrollos de Kamal Meattle-, encomendando a una interna vegetación el filtrado y depurado de nuestra propia atmósfera.

Hemos dispuesto el espacio justo y funcional para las actividades promovidas por las personas y por las plantas, acondicionando el sitio para constituir el espacio de uso y el de siembra relacionando en correspondencia la cantidad de flora por persona que garantice la producción del mejor aire …el que corte la transmición de enfermedades, evite alergias, disminuya jaquecas y malestares, y promueva mediante una mejor oxigenación altos rendimientos intelectuales.

El desafío, hacerlo en una construcción existente, en un chalet suburbano de los años 70’s, (reconocible mas que por su peculiar arquitectura, por las particulares hortensias de sus jardines, especie exótica en Paraguay, conurbado a la fecha en coincidencia con la mas alta especulación inmobiliaria).

El 20 % de la superficie en planta del chalet, la hemos destinado al cultivo del aire; para hacerlo, las paredes perimetrales suspenden su llegada a suelo. Adinteladas anexan para dentro el fragmento contiguo del jardín externo que pasa a pertenecer desde ahora al interior.

La casa ya había dejado de serlo, sus funciones habían sido reacondicionadas para distintos tipos sucesivos de comercio, y aunque en la situación presente se distinga como sucursal bancaria, le auguramos a esta obra la mas larga permanencia, entendiendo que por razones de sustentabilidad, el planeta ya ha tributado la demanda energética exigida para construirla.

La arquitectura no puede ignorar estos supuestos; somos las personas las que por sobre las costumbres tenemos el imperativo de adaptarnos, los pocos cambios efectuados en su actualización, disponen del material de demolición –obtenido de la oradación del perímetro para la incorporación del área de siembra como ejemplo– , como operativo de todos los cambios.

Así las nuevas edificaciones, encontrarán en cascotes y despojos, el material de manufactoría que innovando en protocolos, genera nuevas alternativas a la manera de construir vigente en el medio.

Esta nueva sede, sin renunciar al representar, se impone el pensar en compromiso. Estas ideas se extienden a la definición de todo lo accesorio, suelo, luces, aberturas, mobiliario y hasta cerrojos.

La obra impone austeridad y con ella la creatividad para resolver los idénticos problemas cotidianos de una manera aportativa, aspirando incluso a rendimientos en extremo económicos, diferenciales y como razón complementaria a los que la disciplina acostumbra.

Un proyecto es antes que nada una conversación y las palabras con las que conversa la arquitectura se escriben con piedras. Todo lo trascendente que con el banco basa hemos conversado, da testimonio esta obra en todas sus palabras, y en su atención les damos las gracias.