EL MUNDO QUE SE VIENE: ¿Hacia una sociedad solidaria o sálvese quien pueda?

25.03.2020 | Por Melina Pekholtz

Todo lo que solamente podíamos vislumbrar en ficciones apocalípticas finalmente llegó a irrumpir en nuestra realidad. El mundo ya no va a ser igual, nada es lo mismo.

Sabíamos que debíamos cambiar, teníamos a disposición muchas métricas sobre las condiciones que nos estuvieron amenazando, de todos los posibles colapsos, hasta que un minúsculo organismo vino a sacudirnos para entender que el cambio no se podía postergar.

Llegó un virus que no discrimina, que no entiende de fronteras ni territorios, de género ni de clases, que se propaga de manera exponencial y que tiene en vilo a toda la humanidad. Paradójicamente, no se origina desde nuestra especie, sino que nos fue transmitido por un animal en uno de los lugares más distantes a nuestra realidad física y cultural, en nuestro caso como paraguayos, exponiéndonos a una doble epidemia, conjuntamente con la transmitida por un insecto.

Lo que nos costaba entender; -que estamos interconectados, que la situación económica y social ya no era sostenible, que la depredación de la naturaleza nos responde con catástrofes, que el sistema educativo caducó [1], que la seguridad alimentaria debía ser una prioridad[2], que la equidad se consigue cuando no dejamos a nadie atrás, que la salud mental es salud integral, que ni siquiera la sostenibilidad es suficiente, sino la regeneración- ; nos llegó todo de una sola vez y ahora nos queda responder de manera holística, sabiendo que no podremos solucionar una cosa dejando de lado los demás factores.

El antropoceno[3] nos está dictando una realidad que se impone a fuerza de siniestros y estamos llegando tarde para dar una respuesta adecuada y sin estar a la altura.

“Un 50% del ADN interior de nuestro organismo no es ADN humano…es como si fueras un bosque, un bioma, y otras especies que hay en tu interior cooperaran contigo: te ayudan a digerir la comida, te ayudan  a procesar el aire y a crear tus huesos. Somos una cooperativa.”[4]

Necesitamos nuevas formas políticas que puedan abogar por alternativas de relacionamiento inter-especies que sean equitativas para todos.

El COVID-19 nos confronta con diversas posibilidades; socialismo para ricos, comunismo global,  neocapitalismo proteccionista o una bioeconomía sociocrática. El coronavirus es un golpe “a lo Kill Bill” al capitalismo y puede llevarnos a la reinvención del comunismo”. [5] (Slavoj Zyzek dixit)

El colapso de los sistemas sanitarios incluso de los países con lo más altos estándares de salud pública nos lleva a repensar el sistema de valores en relación con los recursos existentes.

Como ya ha dicho Naomi Klein, la conmoción es un momento propicio que permite establecer un nuevo sistema de gobierno. [6]

Las tan llamadas “potencias mundiales” se estuvieron preparando para una guerra entre humanos, invirtiendo enormes cantidades de dinero y de todo tipo de recursos, en armas de destrucción masiva y de herramientas geo tecnológicas, y no han vislumbrado la importancia de otro tipo de armas, tampoco pudimos hacerle frente a las demás emergencias recientes (como ser los incendios forestales en diversas partes del mundo a finales del 2019), de las cuales ya nos habían alertado algunos científicos, organizaciones y filántropos.

“En lo que hemos sido buenos, en lo que han sido buenos nuestros líderes y fueron de hecho muy buenos, fue en poner durante más de 40 años dinero en bolsillos de los ricos y de las corporaciones ejecutivas mientras todo lo demás colapsaba.”[7]

¿Qué significa que nos hayamos preparado tanto para una guerra entre humanos, para disputar poderes que atentan contra nosotros mismos?,¿Qué mensaje nos deja el haber fabricado tantas armas de todo tipo en detrimento del desarrollo científico y en sistemas de salud que puedan interactuar con la tecnología de manera más ágil y segura?

Si en el 2008 los Estados salvaron a los bancos, es tiempo de la revancha: las personas y el planeta o el sistema financiero.

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Hombre en Roma, 2018 | Archivo personal

 

“La única forma de que nos salvemos cada uno de nosotros es que nos salvemos todos al mismo tiempo.”[8] (Alba Rico dixit)

Son las consecuencias de habernos despojado de lo colectivo, como si cada ser fuese autosuficiente, como si pudiéramos vivir cada uno inventándonos un destino independiente del resto de los seres humanos y de los demás seres vivos.

Saber que podemos “construir bosques”, que no sólo podemos hacer junglas de cemento, que podemos colaborar con el paisaje, regenerar la tierra, y la biodiversidad en comunidad, es un desafío.

Llegó el momento de volver a las raíces, de generar una conciliación social como personas nacidas en un territorio del que nos jactamos de su “garra Guaraní”. Sería precioso poder rescatar ese sentido del bien común tan arraigado en nuestras comunidades nativas, donde lo colectivo prima por encima de la voluntad individual y orienta los valores, donde la naturaleza es parte de la humanidad más profunda.

“Los cambios que se operan en este mundo requieren un esfuerzo mayor en el acto de pensar las sociedades humanas…para que ayuden a valorar las oportunidades que se encuentran en la variada gama de contribuciones posibles de los tesoros humanos y culturales.” [9]

Como declaró el Prof. Guillermo Sequera: La dimensión cualitativa de lo humano, no está separada de su entorno, pues gracias a ese milenario ejercicio de la VIDA, se vincula con el todo, y consagra cosmovisiones verdaderas.  (G. Sequera, comunicación personal, 24 de marzo de 2020)

Estuvimos concentrados pensando “ciudades para la gente”, territorios dominados por y para los humanos, antropocentrismo de un renacimiento no superado, inteligencia artificial a nuestro servicio y nos olvidamos por completo de integrarnos al “resto del mundo.”

La Tierra y la humanidad nunca van a seguir caminos separados: este es nuestro único y exclusivo hogar. Y no hay trayectoria realmente positiva en el mundo que pueda llegar a ocurrir de verdad algún día si no se inventa, se defiende y se redefine. Es un proceso que nunca acaba.[10]

La humanidad se dirime siempre entre el individuo y el colectivo. ¿Qué es la comunidad?, ¿La común unidad? , debemos entender que somos interdependientes y colaborar en esta nueva construcción que nos convoca a todos.

“Tampoco la esperanza es un sentimiento individual, tiene que ser producido por la gente haciendo cosas juntas, construyendo comunidades, luchando por sus valores”.[11] Y también el amor, que en este tiempo nos impone una contradicción tan grande como el alejamiento por el cuidado al ser amado, por la protección. El amor como última dimensión de esta crisis y como la condición humana más sublime, nos impulsa a una profunda introspección para repensar nuestras relaciones interpersonales, “extrapersonales” e incluso metafísicas.

Quizás esta pandemia sea un experimentum crucis[12] para este cambio de paradigma que el virus está generando, donde podamos “testear” ideas que ya venían dando vueltas, la renta básica universal, la economía circular, la producción urbana de alimentos, la desaceleración de la vida cotidiana, el trabajo remoto, la supresión de la dicotomía campo-ciudad, nuevas formas de educación y la descompresión en la circulación de vehículos de todo tipo.

A una realidad tan compleja como la paraguaya, con una doble epidemia sanitaria, se le suman otras que también se cobran demasiadas vidas como para no ser tenidas en cuenta, como ser la pobreza física y estructural, el machismo profundo y la corrupción institucionalizada. Ante este escenario es sumamente necesario replantear cambios en nuestras formas de convivencia comunitaria.

Como Hanna Arendt expresó; “El terreno de los asuntos humanos, estrictamente hablando, consiste en una red de relaciones que existen donde sea que los hombres vivan juntos. La revelación de “quiénes” a través del discurso, y el escenario de un nuevo comienzo a través de la acción, siempre caerá en una red existente donde sus consecuencias inmediatas puedan ser sentidas.” [13]

Si bien no podemos vaticinar el futuro, sí estamos capacitados para comenzar a reflexionar y proponer distintas visiones que nos puedan ayudar a construir un nuevo mundo, en lo posible mejor del que veníamos viviendo y destruyendo.

“Sólo quien es capaz de determinar con precisión dónde está parado, está en condiciones de diseñar su propio futuro a conciencia.” [14]

Y a pesar de tanto cambio, nos damos cuenta de que nuestros anhelos como seres humanos siguen siendo los mismos que hace un siglo atrás.

 “El individuo realizado será el objetivo del Estado y la Sociedad, el medio para lograrlo. La idea de un individuo autónomo cuyo trabajo se une útilmente al bien de todos, más allá de la rentabilidad económica, dará pie a la conciencia colectiva.”

 Walter Gropius

 

 

Agradecimientos por revisiones y comentarios:

PhD Atxu Amman (ETSAM UPM); PhD Emiliano Maletta (ETSIAAB UPM | Investigador CIEMAT); Prof. Guillermo Sequera (FADA UNA |  Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales, París VII ); Martín Alvarez (MA in Architectural History, UCL); Jennyfer Kim ( MA in Public Affairs, Goldman School of Public Policy, University of California, Berkeley); María del Mar Zavala (School of Foreign Service, Georgetown University).

[1] Chomsky, Noam. (2001) La (des)educación. Editorial Planeta. Barcelona, España.

[2] Maletta, Héctor y  Maletta, Emiliano. (2011) Climate change, agriculture and food security in Latinamerica. Multi-Science Publishing Co. Ltd. Brentwood, Reino Unido.

[3] El Antropoceno es el término utilizado para evocar una época geológica que data desde el comienzo de un significativo impacto por la actividad humana sobre la geología de la Tierra y sus ecosistemas.

[4] Stanley Robinson, Kim | Varios autores. (2019) Cuando todo cambia. CCCB. Barcelona, España.

[5] https://www.rt.com/op-ed/481831-coronavirus-kill-bill-capitalism-communism/

[6] https://elpais.com/ideas/2020-03-21/la-emergencia-viral-y-el-mundo-de-manana-byung-chul-han-el-filosofo-surcoreano-que-piensa-desde-berlin.html

[7] Chomsky, Noam. (19 de marzo de 2020). Useful idiots. (https://open.spotify.com/episode/4MhZMeR9XzpaXfKuEuOgfs?t=0) Recuperado de https://www.rollingstone.com/politics/politics-news/noam-chomsky-covid-19-useful-idiots-podcast-970047/

[8] http://www.resumenlatinoamericano.org/2020/03/13/pensamiento-critico-carta-desde-la-gran-herida/

[9] Sequera, Guillermo.  2006. Tomárâho. La Resistencia anticipada. Tomo I. CEADUC. Asunción, Paraguay.

[10] Stanley Robinson, Kim | Varios autores. (2019) Cuando todo cambia. CCCB. Barcelona, España.

[11] http://www.resumenlatinoamericano.org/2020/03/13/pensamiento-critico-carta-desde-la-gran-herida/

[12] Ronchi, Rocco. (14.03.2020).  Coronavirus and Philosophers.  European Journal of Psychoanalysis.

[13] Arent, Hanna. (1958)  The human condition.  The University of Chicago Press, Chicago. EEUU.

[14] Amman, Atxu. (2011)  El espacio doméstico: la mujer y la casa. Nobuko. Buenos Aires, Argentina.

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